Mónaco es la carrera de F1 que separa a los hombres de los niños
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Plácido Garza DETONA Este domingo 7, el italiano Andrea “Kimi” Antonelli, de la escudería Mercedes, ganó su quinto Gran Premio consecutivo para establecer un nuevo récord. Está quemando la temporada 2026 y no se ve a nadie que pueda pararlo
(Prólogo de Plácido Garza):
Toto Wolff, el CEO de la escudería alemana, realizó una jugada maestra cuando aceptó -¿o provocó?- la salida del estelar, Lewis Hamilton, a Ferrari.
Dejó a George Russell como piloto #1 y sorprendió al mundo del automovilismo al contratar a un chavo de 18 años como su coequipero.
Hoy, Kimi -y no tanto Russell- tiene a Mercedes en la cima del campeonato de constructores y al mismo italiano liderando de calle la actual temporada.
El actual campeón, Lando Norris (McLaren), ha mordido el polvo una y otra vez y la leyenda de Max Verstappen pareciera ahora un cuento que se pierde carrera a carrera en el olvido.
Checo Pérez logra su primer punto para la debutante escudería Cadillac/Ferrari:
Al llegar en 10o lugar, el mexicano demostró que si tuviera un mejor carro, estaría en los primeros lugares.
La maldición persigue a todas las marcas debutantes en la F1. Terminan su primer año sin puntos como constructores ni como pilotos.
Este domingo en el circuito callejero de Mónaco, su co equipero Valteri Bottas abandonó, junto con otros 5 pilotos.
Las banderas rojas parecían arruinarle a Kimmi su primer lugar, que mantuvo desde la pole en que salió, pero una obra maestra de su equipo en los pitts lo mantuvo en la cima, a pesar de que a unas cuantas vueltas del final, la carrera fue re lanzada tras un accidente de Lance Stroll (Austin Martin), situación que Hamilton trató de aprovechar pues esa re arrancada esfumó los casi 30 segundos de ventaja que le llevaba el piloto italiano.
Kimi estaba desatado, tanto que en el último cuarto de la carrera firmó la vuelta más rápida, lo cual le valió una “amonestación” del mismo Totto, quien por radio le dijo: “Eso es lo último que necesitamos ahora”.
Pero sucede que cuando un piloto lleva tanta ventaja, mantiene su ritmo ascendente y si lo baja, puede perder la concentración.
Recordemos: Estamos hablando de un piloto que acaba de cumplir 19 años y su madurez está en formación, como persona pero también como piloto de la F1.
Es un fenómeno. “Una bestia”, como me dijo un ex piloto alemán de la F1, con quien platiqué para escribirle el prólogo a nuestra especialista, quien la próxima semana narrará el GP de Barcelona en su natal España, país donde Grupo DETONA® ha sembrado a muchísimos amigos.
Cedo la palabra a Estefanía Domingo Carruébano:
¿Jugó ‘sucio’ Russell en la última salida de Mónaco?
El británico se puso tercero en ese arranque, pero Hamilton se alejó fácilmente a cinco segundos.
La última re salida del Gran Premio de Mónaco dejó una imagen curiosa. No tanto por el incidente final, sino por lo que ocurrió unos metros antes, con George Russell como protagonista principal.
El británico enfrentaba el tramo decisivo de carrera con un ‘drive through’ pendiente por no haber cumplido con la sanción anterior que le habían impuesto.
Una penalización que, en un circuito como el de Mónaco, prácticamente condena cualquier aspiración de resultado.
A partir de ahí, la gestión del tiempo y del tráfico se convirtió en su única carrera, el objetivo que le quedaba.
En la última re salida, en la que estaba cuarto, Russell se quedó atrás.
Se puede ver a simple vista, repasando el vídeo, dejando un hueco significativo respecto a Lewis Hamilton, que iba segundo tras la relanzada, detrás de Andrea Kimi Antonelli.
En apenas unos metros, la distancia era de cinco segundos con el heptacampeón.
Pero, ¿había alguna intención? Quizá disponer de pista libre, acelerar con aire limpio y maximizar el ritmo antes de entrar a cumplir la sanción, e intentar no salir último del pit lane.
Ese movimiento provocó un efecto de compresión en el pelotón, dadas las dificultades para adelantar en Mónaco. Los coches se encontraron muy juntos en la aproximación a Hamilton.
En ese contexto, con el grupo extremadamente comprimido y sin demasiado margen de reacción, se produjo el embotellamiento que acabó desencadenando el toque entre Nico Hülkenberg y Carlos Sainz.
El piloto español resultó claramente perjudicado, con daños que le impidieron acabar la justa.
De todas maneras, Russell tampoco puntuó.
En la vuelta 73 entró de nuevo al Pit Lane y salió sólo con Franco Colapinto por detrás.
Lógicamente, esto condenaba su Gran Premio y también los puntos.
Finalizó la cita, pero en decimocuarta posición y a 43 segundos de Antonelli.
Cajón Desastre:
- Mañana, cambio completo de programa, sin faltar el Incomparable Iván y toda su Compañía, más de Sanjuana Martínez y las larvas en celo que le siguen la corriente, sin saber en la que se están metiendo.