Mujeres: ¿Antes de casarse se procuró lencería y cosas con el propósito de afianzar el deseo de tu futuro esposo? ¿No había la seguridad de ese deseo?

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Opinión
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Se acercó el joven y con cara de culpa y consternación me preguntó, “¿Cómo se evita el impulso por objetivizar a ciertas mujeres?” Sabía yo de qué hablaba. Había una chica que evidentemente le coqueteaba a pesar de que él tenía pareja. Se me ocurrió de momento que a su edad y con esas condiciones, sería poco posible no conectar con el deseo. Los hombres objetivizan a las mujeres y las mujeres nos prestamos al juego. Hay un gran número de publicaciones que hablan de que si las mujeres mayores usan cierto top con brasier integrado, un tipo de mallón que apoya la circulación de las piernas y reduce la aparición de várices, un labial que se adapta al color natural de los labios y no se extiende a las arruguitas alrededor de los labios, una disciplina de tai chi especialmente desarrollado para mujeres mayores, los maridos que se han sentido tan atraídos por mujeres jóvenes no las dejarán. “Tú no eres la mujer con la cual me casé”. Siento decirte papacito, pero tú no eres el hombre con quien ella se casó tampoco.

Me han contado hoy de un par de chicas muy jóvenes que hicieron un viaje como despedida de soltera. Las dos se casarán pronto y sus compras se centraban en lencería y cosas que darían gusto a los nuevos esposos, que las harían deseables en los ojos de ellos. Mi tema aquí es la objetivación, pero tengo una pregunta. ¿Qué harán esos novios para ser más atractivos para sus futuras esposas? ¿Algo? Tal vez darles dinero, o la promesa de viajes, de una vida de lujos, de amor eterno. Y sí, eso también es convertirse en objetos.

Me cansa mucho ver como la mercadotecnia refuerza vez y otra vez de nuevo el hecho de que somos los seres humanos objetos de compra-venta. Y sé que nos hemos prestado al juego de una manera total. ¿Qué se requiere para poder romper con tal juego? La humanidad. Que la conciencia llegue a tal nivel que sepamos valorar la humanidad por encima de la satisfacción de los meros deseos. Idealista soy.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

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