Papi no nos resolverá la vida a cada paso. Debemos participar. Y en el caso de Rocky, ¿quién tomó esas fotos?

+Seguir en Seguir en Google
Opinión
/

El caso de Rocky. ¿Qué tal, eh? El pueblo reaccionó, y yo tengo mucho que decir. Tal vez no son las cosas que todos los demás dicen. Quiero comenzar con preguntar quién es el iluminado que sacó el video o las fotos originales del pobre animal siendo arrastrado detrás de la camioneta. No, no lo voy a felicitar. Esta persona, habiendo una situación de grave peligro para el perro no corrió a parar a la persona que iba al volante de la camioneta, sino que se puso a documentar una tragedia. ¿Esta es la calidad del “ser humano” hoy? Entiendo que esa persona documentó lo que pudo ser un crimen, pero también existía la posibilidad de salvar a Rocky y denunciar el crimen a la vez. Eso creo yo. Entonces, ¿qué tanto importó el perro? ¿Qué tanto realmente importó? Parece que importó más tener pruebas que la vida de Rocky. Ya en masa es fácil reunirnos a una causa. Individualmente tal vez los “seres humanos” no somos tan “buenos”. ¿Nos importó la vida de un ser sintiente o el movimiento masivo? Yo estoy de acuerdo con que la persona responsable debe pagar por lo que hizo. Tampoco sé la historia completa. No dudo de abuso, pero al ver la primera imagen me imaginé que el perro se había caído de la camioneta. Eso no fue lo que sucedió y la explicación de la señora no me convence, pero repito, no sé qué pasó a ciencia cierta. Nadie lo sabemos. Antes de que me crucifiquen a mí, reitero que hubo abuso y que ese abuso debe castigarse. Solo insisto en que nadie tenemos la historia completa. E insisto en cuestionar la sensatez de tomar fotos cuando un ser vivo está siendo arrastrado por una calle amarrado a la parte trasera de un vehículo.

A la vez quiero hacer notar la necesidad de la comunidad en la función de la justicia. Tenemos la costumbre de esperar que el gobierno, las autoridades, hagan el trabajo de principio a fin, y con frecuencia terminamos frustrados y decepcionados. El peso de la justicia no puede caer solamente sobre los hombros de quienes están en posiciones de autoridad. No podemos esperar que papi nos resuelva la vida siempre. Debemos participar.

Nacida en Detroit, MI el 25 de mayo de 1956. Residente de Saltillo desde 1974. Maestra y traductora por necesidad. Psicoterapeuta, empresaria, poeta, actriz y administradora de Foro Amapola porque la vida es dinámica. Madre de 4, abuela de 5. En 18 años de formación como psicoterapeuta ha hecho especialidades que incluyen terapia psico-corporal y Gestalt. Idealista insistente y ser humano en constante movimiento.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM