K-Paz de la Sierra lloran en el cumpleaños de Sergio Gómez
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<strong>México, D.F.</strong> .- En el que hubiera sido su 35 cumpleaños de no tener lugar su secuestro y asesinato hace seis meses, el cantante grupero mexicano Sergio Gómez fue honrado hoy con una populosa misa en la Basílica de Guadalupe capitalina por cientos de fans y sus compañeros músicos de K-Paz de la Sierra.
Gómez fue interceptado por un comando armado el pasado diciembre después de dar un concierto en su natal Michoacán (oeste del país) tras haber recibido amenazas para que no cantara. Su cadáver fue hallado tres días después con signos de tortura.
La llegada de sus compañeros de grupo al templo desató la euforia de los cientos de fans allí congregados y propició una avalancha de los medios de comunicación, que apenas dejó avanzar a los músicos.
"El vídeo que grabamos ayer, el que quería hacer ("Un buen perdedor"), se lo dedicamos, apresuramos las cosas para que ese fuese su regalo, dormimos dos horas pero no nos importó", dijo Juan Gómez, hermano del fallecido que ahora abandera a K-Paz.
La escena se desarrolló a las puertas de la basílica, el corazón religioso del país, donde se venera a la virgen de Guadalupe, una de las imágenes a la que más cariño profesan los mexicanos.
Los músicos de K-Paz hicieron una ofrenda floral en recuerdo de su líder, que había llevado el grupo por tres encarnaciones del mismo y lo había colocado en lo más alto de la popular música de banda con éxitos como "Mi credo".
En la misa, el sacerdote recordó que la muerte del cantante fue similar a la que sufren muchos inocentes a cuenta de la ola de violencia que sufre México desde 2006, por la ofensiva del crimen organizado.
Un año antes de la muerte de Gómez había caído bajo las balas de presuntos sicarios otro ídolo del género norteño, "El Gallo de Oro", Valentín Elizalde.
Al asesinato del cantante de K-Paz siguieron los de varios gruperos más, lo que llevó a las bandas a reforzar su seguridad y motivó la cancelación de algunos conciertos.
Los famosos Tigres del Norte, emblema de la música norteña y los 'narcocorridos' cancelaron recientemente una actuación que iba a tener lugar en Tijuana, una de las ciudades más castigadas por los cárteles.
También en el norte, la inseguridad en Ciudad Juárez ha tirado por tierra el ocio, ya que bares y locales de esparcimiento cierran sus puertas y los ciudadanos eligen quedarse en casa ante los 'narcomensajes' que prometen muerte, reportan los medios locales.
La violencia se ha cobrado más de 4.000 muertos desde 2007, año en que el presidente Felipe Calderón lanzó un plan de choque contra el crimen organizado que movilizó al Ejército y la Policía Federal por varios puntos del país.
Ahora, la familia y los seguidores del desaparecido Gómez recolectan llaves para construir una estatua al cantante en su pueblo, Ciudad Hidalgo.
"Esperamos juntar 1.200 kilos de bronce, estamos pidiendo la participación de todos sus fans", dijo a Efe Jacobo Carmona, primo del cantante.
"Andamos recordándolo como era, alegre, tratamos de borrar lo feo de esta historia", explicó el familiar, quien dijo que "ya le toca a la ley" resolver el asesinato del grupero.
La prensa manejó la implicación de sicarios ya que el género grupero es muy popular entre ellos y se especula conque la cercanía de algunos músicos con el 'narco' puede ser responsable de atraer sobre estos las balas de cárteles rivales.
Los fans, que no dejaron de vitorear al asesinado líder de K-Paz, le cantaron incluso "Las Mañanitas", el tradicional "cumpleaños feliz" de México.
K-Paz de la Sierra, a seis meses de la muerte de su líder, sigue conservando su pegada entre las clases populares y los emigrantes mexicanos en Estados Unidos.
"Afortunadamente han logrado dar un paso adelante y esperemos que sigan así", deseó Érika, una fan de la banda que, acompañada por su hija, portaba un gran cartel que mostraba al cantante asesinado sonriente y con su característico atuendo de fantasía.
"Lo recuerdo con gran cariño, era una persona humilde, lo entregó todo", recordó la aficionada.