King Kong celebra su cumpleaños número 75
COMPARTIR
El filme número uno del bestiario fantástico, el original King Kong, de 1933, que se despidió del mundo mirando con inusitada ternura a la bella Fay Wray (en una clara derivación de La Bella y la Bestia), para luego caer en memorable secuencia desde lo alto del Empire State neoyorquino, acribillado por las balas de los aviones, llega hoy a su 75 aniversario, dejando tras de si secuelas, imitaciones, homenajes e incluso un enfrentamiento con El rey de los monstruos (nipón), Godzilla.
El 2 de marzo de 1933, King Kong llamado la Octava Maravilla, un colosal simio creado para el cine y una prole de actores prácticamente desconocidos (Robert Armstrong, Bruce Cabot.) interpretaron la primera película no protagonizada por un actor mito, ni por un realizador idem. Una auténtica novedad en películas (influenciada básicamente por El mundo perdido, de Sir Arthur Conan Doyle) que acaparó durante semanas las salas cinematográficas al llamado de sus extraordinarios, para la época, efectos especiales.
Por supuesto, la película fue ignorada (in)comprensiblemente por los académicos que entregan el Oscar, aunque representaba una increíble novedad en varios campos del cine gracias a la habilidad de sus directores Merian Cooper y Ernest Schedsack, que sólo contaron con 600 mil dólares para su realización. Sus efectos especiales, armados con el stop motion por el dibujante, maquetista y pionero del género Willis O'Brien, siguen fascinando hoy en día. El King Kong que se ve de 15 metros, en realidad media 45 centímetros en la película y fue obra también de Mario Larrinaga y Byron L. Crabbe.
Su tremendo impacto originó inmediatamente su secuela (El hijo de King Kong) y otra importante cinta, El gran gorila ( Mighty Joe Young), también de Schoedsak, con la que los académicos se sacaron no la espina de haberle negado a Kong el Oscar, concediéndoselo a ésta por sus efectos especiales, que incluían a O'Brien y al debutante y luego gran maestro, Ray Harrihausen, entre otros.
Hoy su rescate digital, de la mano del Turner Home Entertainment, se da en la magnifica caja metálica del 2005 (de la que también hay edición austera de un solo DVD), con la copia de King Kong restaurada digitalmente de su master original, en una edición colosal de doble DVD con insuperable sonido y otros extras; y no sería raro, en este 75 aniversario en donde nostalgia llama, que apareciera -como ya lo han hecho otros títulos clásicos de sci-fi como: La fiera del mar, Invasión de discos voladores o A 20 millones de millas de la Tierra- en una versión a colores (no colorizada, como la que ya conocemos), como la de estas, que parece que fueron filmadas a color ayer. Es lo mínimo que Kong se merece por ser la piedra angular de las cintas de monstruos ciclópeos.