Olivia Wilde habla sobre lo divertido que fue dirigir la comedia ‘The invite’
La actriz y directora conversó con VMÁS sobre su tercera película, donde ahora dirige a Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton, un elenco estelar para una cinta que está haciendo reír a millones
Volviendo a imprimir la huella como directora de cine en Hollywood, Olivia Wilde además es la protagonista de la nueva comedia ‘The Invite’ con Seth Rogen, Penélope Cruz y Edward Norton, donde ‘la invitación’ de una pareja de vecinos se convierte en un caos total repleto de revelaciones. Y con esa gran excusa, también aceptamos una diferente invitación, para hablar sobre sus propias revelaciones detrás del rodaje, como actriz y directora de cine.
¿A la hora de dirigir tu tercera producción de cine, desde un principio estuviste decidida a dirigir una comedia tan atrevida como ‘The Invite’?
Crecí viendo las comedias de Woody Allen, Mike Nichols y Rob Reiner. Es el género de cine que más me gusta. Y hacía tiempo que venía buscando algo que me permitiera generar con buenos actores el mejor ambiente para una buena actuación. Quería una historia que también pudiera filmar en orden. Parece una locura, pero siempre fue mi fantasía, porque en cine nunca filmamos nada en orden. Yo quería filmar cine, como si fuera una obra de teatro, incluyendo el tiempo de los ensayos. Y cuando leí la adaptación de este guion, me reí tanto que me pareció un perfecto experimento, con los mejores actores del planeta. Es algo totalmente diferente a lo que había hecho antes y se volvió algo muy personal.
Con un sentido del humor bastante ácido y sin anestesia, ‘The Invite’ nos invita a explorar en Hollywood la adaptación de la obra de teatro español catalana “ls veïns de dalt” (Catalan) / “Los Vecinos de Arriba” que también había pasado por el cine español con Belén Cuesta, con el título ‘Sentimental’. En resumen, es la radiografía de una cena bastante incómoda entre la pareja formada por Angela (Olivia Wilde) y Joe (Seth Rogen) y los vecinos Pina (Penélope Cruz) y Hawk (Edward Norton). Y la gran diferencia entre las dos parejas es evidente por la confianza sexual de los invitados y la fría relación de los anfitriones. El alcohol se convierte también en un invisible invitado, cuando las conversaciones empiezan a subir de tono con la atrevida propuesta de un intercambio de deseos que propone cruzar los límites convencionales de la pareja.
¿Algunos de los personajes están basados en personas reales?
Te diría que el personaje de Penélope (Cruz) realmente interpreta a la verdadera Esther Perel. Ella había escrito un libro, veinte años atrás, sobre la forma de mantener el erotismo en una relación de largo plazo. Y hay mucha filosofía de Esther en casi toda la historia, con muchas de sus ideas, porque escribió otros libros sobre infidelidad también. Desde siempre, me sorprenden los conceptos de poder tener relaciones múltiples dentro de una misma relación. Me parece demasiado optimista en una forma real de considerar un compromiso a largo plazo, donde puedas permitir el comienzo de una nueva relación con otra persona, siempre y cuando sea una elección mutua. Es una curiosidad que ya me había sorprendido hace mucho tiempo y me pareció perfecto incluir esta filosofía, dentro de nuestra historia. Es por eso que llamé personalmente a Esther Perel y aceptó asesorarme, para convertirse en la base del personaje de Penélope.
¿Imagino que habías visto la versión española original en cine, antes de querer dirigir tu propia versión?
Yo sabía que el libro original había sido adaptado en cine, en España, pero también en Francia, Alemania, Italia y Corea del Sur. Probablemente haya más versiones, pero esas son las que conozco. Y me parece fascinante que el concepto tenga diferentes interpretaciones en cada idioma distinto, aunque todos mantenemos el corazón del debate, si podemos sostener la intimidad en una relación. Por ahí pasan las diferentes interpretaciones, en cada país. Y en la nuestra versión, encaramos un extremo total.
¿Pero cómo surgió la idea de volver a filmar en inglés una historia parecida que ya estaba filmada en otros idiomas?
Hace años que sabía sobre estas otras versiones. Y al principio yo había considerado actuar con el personaje que ahora tiene Penélope Cruz, en una versión totalmente diferente a la que terminamos filmando. Me acuerdo que al leer la adaptación, quise ver la versión original española, Sentimental, que en Estados Unidos tuvo el título de ‘The People Upstairs’, que además estaba basada en una obra de teatro del mismo autor. Y me gustó la adaptación en inglés, lo suficiente como para buscar un director. Pero me enamoré tanto del proyecto que decidí dirigirla también, sin pensar incluso que iba actuar. Pensaba dirigirla solamente, porque me parecía que podía ser algo muy divertido.
Aunque ya había conseguido la fama gracias al personaje de la bisexual Doctora Remy ‘Thirteen’ Hadley en la serie de TV ‘Dr. House’, Olivia Wilde intentó buscar el mismo éxito en el cine al lado de Jeff Bridges en la superproducción ‘Tron Legacy’, antes de actuar con Harrison Ford y Daniel Craig en ‘Cowboys & Aliens’ y la cita a ciegas con Joaquín Phoenix en ‘Her’. Parecía un experimento, cuando se animó a dirigir una producción independiente con la comedia de adolescentes ‘Booksmart’. Pero la buena crítica la llevó a apostar por una producción mucho más importante con el thriller psicológico ‘Don’t Worry Darling’, con Florence Pugh y Harry Styles. Esta vez, con ‘The Invite’, vuelve a la producción independiente de las comedias, con el logro de haber conseguido que la acompañen otras tres superestrellas de Hollywood.
¿Qué tan difícil fue conseguir actores tan importantes como Penélope Cruz, Seth Rogen y Edward Norton?
Logísticamente parece imposible, porque los actores de ese nivel no suelen estar tan disponibles. Fue bastante difícil. Yo también tuve ciertas condiciones estrictas y se las dije, a cada uno, desde la primera reunión “Este es el material y este es el proceso. Los necesito por seis semanas. Vamos a ensayar las dos primeras semanas, aunque también vamos a poder ‘masticar’ juntos el guion, para hacerla propia. Y después, vamos a filmar todo en orden”. Creo que esa idea fue lo que al final los atrajo, por ser también un grupo muy específico de actores. No era tampoco el proyecto ideal para el nivel de ellos, porque era una producción independiente donde tampoco pensamos ganar fortunas. Y al final, no pude creer que todos aceptaran, porque es un elenco de actores soñado.
¿Podemos hablar sobre ellos, uno por uno? ¿Empezamos con Seth Rogen?
Con Seth (Rogen), somos muy parecidos, como si hubiéramos ido juntos a la misma escuela secundaria. Pertenecemos a la misma generación de Hollywood que viene trabajando desde hace 25 años. Y nos vimos evolucionar en diferentes roles. Es un actor brillante. Además hicimos varias pruebas de audición juntos, como en Knocked Up. Nos llevamos muy bien, nos tenemos mucho respeto. Al final no trabajamos en Knocked Up pero nos mantuvimos siempre en contacto, hasta que finalmente trabajamos juntos en la serie ‘The Studio’. Solo fueron dos días de filmación, pero logró que me volviera a enamorar de la actuación. Me había olvidado lo divertido que podía ser actuar. Y fue durante esos días que me di cuenta que Seth tenía que estar conmigo en ‘The Invite’. Siento que es una versión moderna de Albert Brooks.
¿Edward Norton?
Edward me llamó, porque le había encantado la versión original española y quería leer la adaptación. Me dijo que también tenía algunas ideas nuevas, para darle más frescura. Y te puedo asegurar que el personaje de Ed terminó siendo totalmente diferente.
¿Cómo fue que pensaste en Penélope Cruz, para una comedia?
Penélope es mi reina, es una comediante perfecta desde el cine de Pedro Almodovar o incluso en Vicky Cristina Barcelona. Incluso un par de años atrás, la vi en otra producción de cine española, Competencia Oficial donde me pareció muy graciosa. No creo que ninguna otra actriz de Hollywood hoy sea mejor comediante que ella. Le dije que tenía que hacer más cine de comedia y en cierta forma sentí que me había quitado el guion, para salir corriendo a filmarla.
¿Y cómo es que en un principio pensaste en dirigir, sin actuar?
Me gustaba tanto la producción que no podía imaginarme al mismo nivel que ellos. El personaje también me encantó y creí que podía llegar a trabajar también con otra actriz brillante. Quería ofrecérselo a todas las más grandes actrices. Incluso hice una lista, para proponérsela al resto de los actores. ¿Qué les parece este nombre o este nombre o este nombre? Y todos me dijeron que no, que yo debería actuar con ellos. Y la verdad, no se me había ocurrido actuar con ellos si tenía que hacerme a un lado, sin dirigirlos.
Pero en la anterior ‘Don’t Worry Darling’, habías dirigido y actuado también ¿No podía ser algo parecido?
Supongo que la dinámica es muy diferente, porque esta era una producción muy pequeña, con un equipo muy chico. Y al trabajar como actriz también evitamos otra persona más, permitiéndome mantener los ojos en los otros actores, dentro de las escenas, para asegurarme que la cámara lo captara desde afuera. También tuvo que ver el nivel de confianza que había entre todos nosotros. Estoy muy contenta con los resultados y me divertí como nunca me había divertido antes como actriz. Pero tampoco creo que pueda volver a hacerlo, porque fue exhausto.
¿Las partes más difíciles de dirigir?
El principio de los créditos... sabíamos que íbamos a filmar en San Francisco, para encerrarnos después, aunque también filmamos algunos recuerdos pensando que los iba a agregar después al final, durante la separación, mostrando la época en que nos conocimos.
¿Te inspiraste en el estilo de algún director de cine en particular?
Te diría que me encanta el estilo de comedia de Mike Nichols, por mostrar relaciones auténticas con tremendos detalles en el comportamiento humano. Es la clase de textura que también creo que se genera durante los ensayos, para entender lo que realmente sucede emocionalmente en cada escena, en vez de llegar y actuar. Creo que se necesita tiempo para marinar las actuaciones un poco. Fíjate en Dustin Hoffman, en El Graduado, está muy bien ensayada. Por ahí creo que pasa el balance, sin ensayar demasiado. Yo tampoco le diría dónde se tiene que parar a ningún actor, ni cómo tienen que comportarse. Siempre dejé cierto lugar para la improvisación, porque también quería que se sintieran libres y espontáneos.
SPOILER ALERT: ¿Puede ser que el final de la historia sugiera que todo lo que pasó entre ellos fue una pura fantasía?
Es algo que se me ocurrió y me pregunto si la gente podrá llegar a pensar algo parecido... Creo que puede haber resultado una fantasía como algo real. Para mí, siento que todo fue una proyección personal, pura imaginación, desde el momento en que mi personaje y el de Seth Rogen empiezan a gritarse, porque se dan cuenta que no son felices. Y en mi mente, siento que se abre una puerta mágica donde aparecen de la nada los personajes de Penélope (Cruz) y Ed (Norton). En los ensayos, incluso le dije a Ed, que me parecía que nuestra historia era como en Fight Club (donde Brad Pitt, es el imaginario alter ego de Edward Norton). Y él también se prendió en la misma idea, aunque le aclaré que no era exactamente así. Pero me encanta la oportunidad de imaginar una dirección diferente, como el final de nuestra historia.
¿Y sin contar un final definido, cómo te gustaría que continuara la historia de estos personajes? ¿Crees que tu personaje de Angela con Joe siguen juntos? ¿Crees que se separan?
Yo tengo mi propia idea, pero me gustaría que cada uno se permita imaginar el final que quiera. Es algo que vengo escuchando bastante. A la gente le encanta que hayamos dejado un final abierto donde cada uno pueda imaginar un camino diferente, si terminaron juntos o no. Te diría que la gente opina por igual... Yo creo que nuestra pareja llegó al final de la relación, pero también pienso que es el principio de poder enamorarse otra vez, que son felices, aunque también puedan ser muy felices... a la distancia.