FGR reitera su postura sobre el arresto de Ernesto Ruffo y niega ‘persecución política’
COMPARTIR
TEMAS
Localizaciones
Personajes
Organizaciones
Simpatizantes y militantes comparan los casos del exgobernador Ruffo y del gobernador en licencia Rocha Moya, acusando al gobierno federal de ‘persecución política'
El 27 de julio, la Fiscalía General de la República, nuevamente, defendió la investigación en contra del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo.
La FGR reiteró que el exgobernador, y otras 7 personas, fueron vinculadas a una extensa red de huachicol fiscal. En su comunicado exponen que la investigación recaudó suficientes pruebas para legitimar el arresto de Ruffo por los delitos de contrabando de combustible.
‘Fueron las propias investigaciones las que revelaron la posible participación de las personas que han sido vinculadas a proceso, lo que deja claro que no se trata de una persecución política’ informa la FGR.
El arresto, y posteriormente, el vinculamiento a proceso de Ernesto Ruffo ha causado debates y cuestionamientos por parte de los partidos opositores al régimen federal de Morena. Simpatizantes y militantes han acusado el acto como ‘persecución’, ‘violencia’ o ‘venganza’ política.
Sin embargo, la Fiscalía General de la República, gestionada por Ernestina Godoy, mantiene su postura sobre los hechos que registró la investigación. Se destacó que el primer hallazgo sustancial fue el registro de 33 ferrotanques, presuntamente, abandonados en Ramos Arizpe, Coahuila. Se colaboró en que los contenedores pertenecían a una red de distribución clandestina de hidrocarburos, a través de empresas fachadas.
Se señaló que la red de combustible tenía vínculos en Coahuila, San Luis Potosí y Nuevo Laredo. Se asevera la participación de la empresa Ingemar y expresó que ‘Ernesto ‘N’ no es perseguido por sus ideales o vínculos políticos, se le investiga por su probable participación en las conductas delictivas que hemos referido’.
Por su parte, el partido político de Morena rechazó las acusaciones del Grupo IDEA (Iniciativa Democrática de España y las Américas). Tanto el expresidente Felipe Calderón, como otros exmandatarios hispanohablantes, acusaron de ‘venganza política’ las acciones federales contra el exgobernador Ruffo.
Morena emitió un comunicado desacreditando los señalamientos del Grupo IDEA; en este, aseveraron que ‘México no acepta lecciones de quienes traicionaron la democracia’. Ariadna Montiel Reyes, presidente de Morena, aseguró que las acusaciones de dicho grupo buscaban ‘trasladar a los medios y a la presión internacional a un asunto que corresponde a las autoridades y los tribunales mexicanos’. Reiteró su posicionamiento junto con la FGR, argumentando que las autoridades están obligadas, bajo el marco legal, a justificar sus acusaciones con pruebas.