Revela un estudio que el paracetamol en el embarazo no eleva el riesgo de autismo, TDAH o discapacidad en niños
Una nueva investigación liderada por el City St George’s de la Universidad de Londres tumba lo dicho por Donald Trump, el pasado 22 de septiembre, sobre que Tylenol, la popular marca comercial de paracetamol consumida en el país es causante del autismo
Lisa Jones, quien es la directora de Comunicación de Prensa e Investigación, publicó un artículo el pasado 17 titulado “Taking paracetamol during pregnancy does not increase risk of autism, ADHD or intellectual disabilities” en el que hace referencia a un reciente estudio en el que se descubrió que tomar paracetamol durante el embarazo no incrementa el riesgo de autismo, ni de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), así como tampoco discapacidad intelectual en los niños.
Para la realización de este nuevo estudio los investigadores Francesco D’Antonio, Maria Elena Flacco, Lorenza Della Valle, Smriti Prasad, Lamberto Manzoli, Athina Samara y Asma Khalil llevaron acabo una análisis sistemático y un metaanálisis de 43 investigaciones hechas anteriormente con el propósito de determinar si tomar paracetamol era seguro o no durante el embarazo, detalla Jones, quien prosigue explicando que esta revisión se realizó en respuesta a la ·preocupación pública surgida” tras afirmaciones hechas por el mandatario estadounidense en septiembre de 2025 que sugerían que tomar paracetamol durante el embarazo podría derivar en afectaciones durante el “neurodesarrollo de los niños y aumentar su riesgo de autismo”.
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El pasado 22 de septiembre Donald Trump, tomó la decisión de limart el consumo del Tylenol, siendo esta la popular marca comercial de paracetamol consumida en EU, tanto en mujeres embarazadas como en recién nacidos, vinculando al medicamento como causante del autismo.
En aquel entonces, precisa la Agencia de Noticias EFE, Trump repitió en más de 10 oraciones la frase “no consuman Tylenol, no se lo den a los niños”, durante la conferencia.
Así mismo EFE indica que en Estados Unidos, 1 de cada 31 niños son diagnosticado con el trastorno del espectro autista (TEA), de acuerdo a datos publicados en marzo de 2025 por la Red de Monitoreo del Autismo y las Discapacidades (ADDM).
Siendo así, que las afirmaciones expresadas por el presidente de Estados Unidos, se sustentan en estudios anteriores que en los que afirmaba sobre pequeñas asociaciones entre el uso de paracetamol durante el embarazo y un mayor riesgo de autismo, señala la directora de Comunicación de Prensa e Investigación del la directora de Comunicación de Prensa e Investigación.
No obstante, acentúa Jones, dichos estudios presentaron sesgos, entre estos, “limitaciones en el tipo de datos recopilados y la falta de comparaciones entre hermanos para tener en cuenta los antecedentes familiares, una información fundamental”.
El equipo de científicos que analizó 43 estudios con de elevada calidad y que fueron realizados con los métodos de investigación más estrictos, llevaron a cabo una comparación de embarazos en los que la madre había tomado paracetamol con aquellos en los que no se había usado el medicamento, sus resultados fueron publicados en la revista científica The Lancet Obstetrics, Gynaecology & Women’s Health.
D’Antonio, Flacco, Della Valle, Prasad, Manzoli, Samara y Khalil, tomaron la decisión de agrupar los “resultados de estudios de comparación entre hermanos que comparaban a hermanos nacidos de la misma madre, en los que un embarazo implicó exposición al paracetamol y otro no”, explica Jones quien prosigue diciendo que a través de “este diseño ayuda a controlar la genética compartida, el entorno familiar y las características parentales a largo plazo que los estudios tradicionales no pueden tener plenamente en cuenta”.
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“En conjunto, los estudios de comparación entre hermanos incluyeron datos de 262,852 niños evaluados por autismo, 335,255 por TDAH y 406,681 por discapacidad intelectual. Al compararlos con embarazos sin exposición al paracetamol, se confirmó que tomar paracetamol durante el embarazo no estaba relacionado con el autismo infantil, el TDAH ni la discapacidad intelectual”, añade la directora de Comunicación de Prensa e Investigación.
En opinión de Khalil, quien es profesora de Obstetricia y Medicina Materno-Fetal en City St George’s, Universidad de Londres, quien además lideró la investigación “nuestros hallazgos sugieren que los vínculos reportados anteriormente probablemente se expliquen por una predisposición genética u otros factores maternos, como la fiebre o el dolor subyacente, más que por un efecto directo del propio paracetamol”.
“El mensaje es claro: el paracetamol sigue siendo una opción segura durante el embarazo cuando se toma según las indicaciones”, afirmó la profesora, quien concluye explicando que “esto es importante, ya que el paracetamol es el medicamento de primera línea que recomendamos para las mujeres embarazadas que tienen dolor o fiebre, por lo que deberían sentirse tranquilas al saber que siguen contando con una opción segura para aliviar sus síntomas”.
Por si parte, los investigadores aseguran en su articulo publicado en The Lancet Obstetrics, Gynaecology & Women’s Health, “el paracetamol, o acetaminofén, es el analgésico y antipirético más utilizado durante el embarazo y se recomienda a nivel mundial como opción de primera línea para el alivio del dolor y la reducción de la fiebre”, y agregan que “su perfil de seguridad es, por lo general, más favorable que el de los antiinflamatorios no esteroideos y los opioides, lo que lo convierte en la opción preferida en la atención obstétrica”.
Así también, Jones resalta que todos los estudios “fueron evaluados en cuanto a su calidad mediante la herramienta Quality In Prognosis Studies (QUIPS), que analiza numerosos factores relacionados con la forma en que se llevó a cabo la investigación para determinar el riesgo de sesgo, lo que constituye otra fortaleza de este trabajo”.
Por lo que, añade la directora de Comunicación de Prensa e Investigación, que debido a la falta de relación entre “el consumo de paracetamol durante el embarazo y el riesgo de que el niño presente autismo, TDAH o discapacidad intelectual también se mantuvo en los estudios considerados de bajo riesgo de sesgo (y, por tanto, de mayor calidad), así como en aquellos con un período de seguimiento más prolongado, superior a cinco años”.
Por último, D’Antonio, Flacco, Della Valle, Prasad, Manzoli, Samara y Khalil indican que una limitación de su estudio fue que no fue les fue posible hacer un análisis de los s”ubgrupos más pequeños dentro de los estudios con comparaciones entre hermanos según el trimestre del embarazo en el que se consumió paracetamol, el sexo del bebé o la frecuencia con la que se tomó el medicamento, ya que muy pocos de los estudios existentes informaron estos datos”, señala Jones.
En este sentido, concluye Jones los resultados encontrados en esta nueva investigación “respaldan las recomendaciones formuladas por las principales organizaciones médicas a nivel mundial”; de esta forma los científicos confían en que con su estudio se ponga un punto final a cualquier desconfianza en cuanto al uso del paracetamol durante el embarazo, debido a que si se llega a dejar de consumir “en casos de dolor significativo o fiebre” podría poner tanto a la madre como al bebé a riesgos, tales como la fiebre materna no tratada.
Con información del City St George’s of the University of London, The Lancet Obstetrics, Gynaecology & Women’s Health y la Agencia de Noticias EFE.