Claves para elegir una carrera profesional; esto dice un experto
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La orientación vocacional no busca que un joven decida de inmediato qué estudiar, sino que aprenda a tomar decisiones informadas a partir del autoconocimiento, la investigación, la reflexión y el acompañamiento profesional
Existen múltiples mitos alrededor de la orientación vocacional; uno de los más arraigados es creer que, al terminar la preparatoria, el alumno ya debe saber qué carrera elegir. Amador Zúñiga Mendoza, psicólogo clínico y mentor de bienestar en el Tec de Monterrey Campus Saltillo, explica que, más que seleccionar un camino profesional, es necesario que el estudiante aprenda a tomar decisiones conscientemente.
AUTODESCUBRIMIENTO
Para empezar este proceso, el joven debe hacerse dos preguntas fundamentales. Primero, ¿qué le apasiona? Identificar sus gustos e intereses es un aspecto central. “Cualquier cosa que te llame la atención, ya sea el futbol, una película, platicar con otras personas, lo que sea. Porque vamos desde lo más básico hasta las cuestiones más específicas”, explicó Zúñiga.
Después, ¿para qué son buenos? ¿cuáles habilidades han desarrollado, tanto académicas como sociales o emocionales, o tienen mayor facilidad de adquirir? A veces, el alumno no ha detectado una fortaleza, o incluso no la considera como algo relevante hasta que lo habla con terceros, como un maestro, un mentor o un amigo. Por ejemplo, la capacidad para socializar o una buena gestión emocional son esenciales para ciertos trabajos.
Los tests estandarizados pueden ser una herramienta útil para hacer evaluaciones de personalidad, motivaciones, preferencias vocacionales o para detectar fortalezas y debilidades. Sin embargo, en todo proceso de orientación debe trabajarse el tema de las expectativas: tanto las que se tienen sobre la carrera, como las que los padres tienen con sus hijos.
ANÁLISIS: CLAVE PARA TOMAR DECISIONES
Dejarse llevar por las expectativas o la historia familiar son algunos de los errores más comunes al momento de vivir este proceso. A ciertas carreras se las relaciona con ideas de éxito monetario y prestigio profesional, mientras que a otras se las rechaza por prejuicios, pues se cree que ofrecen menos oportunidades laborales o son mal remuneradas. Asimismo, que familiares se dediquen a una determinada profesión puede generar presión en el joven. “Ya tengo a mis padres que se dedican a esto; por lo tanto, yo voy a hacer lo mismo”, explicó Zúñiga.
Por ello, una vez reunida la información a través del proceso de autodescubrimiento y la aplicación de pruebas de orientación vocacional, es necesario llevar al alumno al análisis y la reflexión: ¿cuáles de aquellos gustos son adquiridos?, ¿qué peso tiene la historia familiar? “Es poner sobre la mesa todo este panorama del alumno, que se conozca, que sepa cuáles son sus gustos, sus preferencias, intereses, motivaciones, y después empezar a cuestionarlo”, explicó.
También es necesario desmitificar las carreras a través de un proceso de investigación: ¿cuáles son las expectativas alrededor de las profesiones que generan interés?, ¿qué prejuicios existen alrededor de ellas?, ¿cuál es el campo de trabajo y las oportunidades laborales reales en México y en el extranjero? Si bien esto se puede realizar desde el aula, el aprendizaje experiencial obtendrá mejores resultados. Zúñiga impulsa a sus estudiantes a investigar, tanto a través de fuentes verificadas en Internet, como por medio de experiencias y vinculación con estudiantes y egresados de dichas áreas.
APOYO PROFESIONAL
Acudir con un orientador educativo puede ser beneficioso cuando el alumno tiene dudas sobre qué estudiar o si presenta sintomatología de ansiedad, elevado estrés o siente demasiada presión de sus padres. “Porque a lo mejor eso incluso está vinculado con otras cosas, no solo con una decisión de qué carrera voy a elegir”, apuntó. En estos casos, la terapia individual podría ayudar con esos aspectos de fondo.
“Desde la orientación, la parte esencial que tenemos que cambiar, para ir cambiando esas creencias, es que no vamos a pretender que tú logres determinar qué carrera quieres estudiar. Eso es lo último, y si ocurre está muy bien; pero lo que vamos a ayudarle al alumno es a que pueda tomar mejores decisiones. ¿En base a qué? En base al autoconocimiento, a la investigación, a las pruebas estandarizadas, y que la elección de la carrera se vuelva un proceso orgánico que se da ya después de hacer todo este análisis personal”.