Cómo triunfar en una entrevista de trabajo virtual (sin morir de nervios)

Vida
/ 13 enero 2026

La práctica hace al candidato. Incluso si una entrevista no sale perfecta, te está entrenando para la próxima.

Durante años, la entrevista presencial fue el gran filtro final: viajar, llegar puntual, vestir impecable y sostener una conversación cara a cara donde cada gesto contaba. Pero el mundo laboral cambió, y con él también el proceso de reclutamiento. Hoy, muchas entrevistas ocurren por videollamada o por teléfono, lo cual puede ser un alivio logístico... y a la vez, una prueba distinta.

TE PUEDE INTERESAR: Así es como las personas mayores obtienen beneficios cerebrales de las nuevas tecnologías

Lo bueno es evidente: ya no necesitas trasladarte a otra ciudad, gastar en hospedaje o vivir un día entero de juntas con traje incómodo. Lo retador es que, en lo virtual, los fallos técnicos, la falta de señales corporales y la ansiedad de “hablarle a una cámara” pueden hacer que el proceso se sienta más tenso de lo necesario.

La clave para pasar de candidato remoto a miembro del equipo es simple: aplicar las reglas clásicas de una entrevista y adaptarlas al nuevo formato.

1) Investiga a la empresa (y también a tu entrevistador)

Las reglas básicas siguen vigentes. Antes de cualquier entrevista, necesitas saber con claridad:

¿Qué hace la empresa?

¿Cuál es su cultura?

¿Qué retos enfrenta hoy?

¿Cómo podrías aportar valor tú?

Explora su sitio web, revisa notas de prensa o noticias recientes y consulta opiniones de empleados en plataformas como Glassdoor o Indeed. Y sobre todo, define tu motivación real: por qué quieres trabajar ahí, porque esa pregunta cae sí o sí.

Si la empresa cotiza en bolsa, puedes ir un paso más allá revisando reportes públicos como el formulario 10-K, que resume su desempeño anual y sus riesgos principales. Esto puede darte contexto para responder con más inteligencia y estrategia.

Además, entra al perfil de LinkedIn de tu entrevistador: revisa su trayectoria, su formación y busca puntos de conexión auténticos. Y ojo: tu perfil también cuenta, así que asegúrate de tenerlo actualizado y con recomendaciones visibles si es posible.

2) Prepara el escenario como si fuera un set profesional

En entrevistas por video no solo te evalúan por lo que dices, también por lo que proyectas. Sin exagerar ni obsesionarte, vale la pena preparar lo básico:

Iluminación

Idealmente, coloca una ventana frente a ti. Si no, una lámpara que rebote luz en una pared ayuda muchísimo. También puedes usar una luz sencilla de escritorio o un aro luminoso económico.

Cámara

Pon la cámara al nivel de tus ojos o ligeramente arriba, inclinada hacia abajo (un par de libros debajo de la laptop puede resolverlo). Esto evita ángulos poco favorecedores y mejora tu presencia.

Fondo

Nada de caos visual. Lo mejor es un espacio limpio, neutro y sin distracciones. Si puedes, cierra la puerta para evitar interrupciones.

Y si se cuela tu perro o alguien pasa detrás: respira. Los reclutadores saben que la vida existe fuera de la pantalla.

3) Revisa tu tecnología con anticipación (y ten plan B)

Los problemas técnicos pasan... pero siempre será mejor evitarlos que justificarlos.

Antes de la entrevista:

Comprueba tu conexión WiFi y busca el punto más estable de tu casa.

Pide a quienes vivan contigo que eviten usar la red durante tu llamada.

Carga tu laptop al 100%.

Ten tu celular cerca, en modo “no molestar”.

Guarda el número de contacto del reclutador/entrevistador por si algo falla.

Cierra todas las aplicaciones para evitar notificaciones y ventanas emergentes.

También revisa cómo te encuadra la cámara: algunos programas ajustan el zoom o el recorte, y puedes aparecer demasiado cerca o demasiado lejos sin darte cuenta.

4) Practica respuestas... pero también presencia

No se trata de memorizar un discurso. Se trata de preparar ideas claras para responder con seguridad sin sonar ensayado.

Prepárate para preguntas comunes y especialmente para las preguntas conductuales, como:

Cuéntame de un reto que superaste

Describe un momento en el que lideraste un equipo

Dame un ejemplo de creatividad para resolver un problema

Lo más importante aquí: responde con orden, sin alargarte demasiado. En entrevista virtual es fácil perder atención si hablas sin parar.

Un buen consejo es ensayar tu postura: si te “apagas” físicamente, tu voz también se vuelve plana. Siéntate erguido, hombros atrás y muestra energía. Un truco muy usado en medios es sentarse al borde del asiento, porque te obliga a mantener postura y enfoque.

Incluso si la entrevista es telefónica, la postura se nota en tu voz.

Haz una videollamada con un amigo para revisar fondo, iluminación, encuadre y practicar preguntas reales. Esa prueba vale oro.

5) Deja ver tu valor (más allá del currículo)

Hay algo que muchos candidatos olvidan: tu CV ya lo tienen. La entrevista es el momento para responder la pregunta real:

¿Qué aportas tú como persona, no solo como experiencia?

Piensa en al menos tres elementos valiosos que puedas comunicar y que no estén tan obvios en el documento. Por ejemplo:

capacidad de comunicar ideas con claridad

habilidades para trabajar de forma independiente

adaptabilidad

iniciativa y mentalidad emprendedora

flexibilidad y pensamiento estratégico

En trabajos remotos o híbridos, estas cualidades se vuelven especialmente valiosas porque no hay supervisión constante. Las empresas quieren personas que se muevan solas, resuelvan y aporten.

Un buen recurso es compartir aprendizajes o habilidades nuevas que hayas desarrollado recientemente: cursos, cambios en tu forma de trabajar, mejoras personales, retos familiares que manejaste con madurez... todo suma si se cuenta bien.

6) Ten preguntas inteligentes para el entrevistador

La entrevista no es un monólogo: es una conversación donde tú también estás evaluando.

Cuando llegue la pregunta “¿tienes dudas?”, evita lo genérico y lo trillado. Haz preguntas que realmente te ayuden a decidir si ese lugar es para ti, por ejemplo:

¿Cómo se mide el éxito en este puesto durante los primeros 3 meses?

¿Qué retos enfrentaría esta persona en los primeros 6 meses?

¿Qué características tienen las personas que más crecen aquí?

¿Cómo describirías la dinámica del equipo?

Esto demuestra curiosidad real, pensamiento estratégico y madurez profesional.

7) Después de colgar: el seguimiento también entrevista

Después de la llamada, manda un correo breve de agradecimiento. Lo ideal es que no sea un mensaje genérico: menciona algo específico que hayan comentado o una idea que te haya gustado.

Si no tienes el correo directo del entrevistador, envíaselo al reclutador y pídele que lo haga llegar.

Ese detalle simple, pero poco común, puede ayudarte a diferenciarte.

8) Cada entrevista te prepara para la siguiente

La práctica hace al candidato. Incluso si una entrevista no sale perfecta, te está entrenando para la próxima.

Puedes tomar un enfoque sano: después de cada entrevista, anota una cosa que mejorarías. No para castigarte, sino para crecer. Además, conéctate 10 a 15 minutos antes para revisar audio, cámara y para entrar con calma y claridad mental.

Muchas personas también preparan notas discretas fuera de cámara: una lista breve de habilidades clave, puntos fuertes y ejemplos concretos. Eso ayuda a no improvisar de más.

Y sí: avisa en casa que necesitas silencio. Si hace falta pedir que dejen de tocar el piano o que bajen el volumen... se pide, sin culpa.

Editora de Estilo de Vida. Apasionada creadora de contenido digital y su posicionamiento a través de SEO.

Con más de 5 años de experiencia haciendo comunicación en temas de política, finanzas personales, economía y estilo de vida.


Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM.

NUESTRO CONTENIDO PREMIUM