Docente con 26 años de experiencia revela cómo lograr una mejor productividad escolar
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Te compartimos un checklist para que la organización no se vuelva una misión imposible, sino una tarea totalmente realizable
Un buen desempeño escolar muchas veces se debe a la productividad y responsabilidad en las tareas y actividades que se hacen dentro o fuera del aula. Pero estas capacidades no son innatas, se necesita de otras herramientas. Una de ellas es la organización: agendas, horarios, calendarios y alertas son medios que te llevan a distribuir bien las actividades diarias; sin embargo, mantenerlas actualizadas requiere de disciplina.
Esto puede parecer muy complejo. Es entonces que VANGUARDIA interviene con una fórmula que sí o sí te servirá. En conversación con Fabiola Alicia Navarrete Santoscoy, docente con casi 26 años de experiencia en nivel primaria, esta casa editorial logró descifrar los secretos de una buena organización que, a su vez, optimizará la productividad para que el día a día de las y los estudiantes no se base únicamente en cumplir con tareas, sino que también gocen de un debido descanso para el ocio.
EL ‘CHECK LIST’ DE LA ORGANIZACIÓN
-Definir el método: las herramientas que se utilizan para una mejor organización varían dependiendo de la edad y el nivel escolar. Por ejemplo, la maestra Fabiola explicó que, para primaria, es esencial tener un horario fijo para cada actividad; para secundaria ya se puede ir implementando un calendario o agenda para anotar tareas pendientes y fechas importantes; mientras que para el nivel de preparatoria, el uso de notas y separación visual será la mejor opción. De esta forma, se fomenta la responsabilidad y productividad desde pequeños.
-Acompañamiento y padres de familia: Navarrete Santoscoy destacó que es de suma importancia mantener una buena relación entre las escuelas y los hogares, especialmente en la etapa donde la autonomía apenas se construye: “Tanto padres como maestros debemos ser guías [...] No es hacerle el trabajo al alumno. Yo creo que los maestros debemos concientizar eso”. Las tareas que incluye el acompañamiento, según la docente, son: dar al estudiante la confianza de que puede hacer las cosas por sí mismo, revisar las actividades para saber qué se hizo en la escuela y, en casa, reforzar el conocimiento, supervisar y dirigir el uso de la tecnología para usarla de forma educativa o para investigación, y respetar el tiempo libre que verdaderamente sirva para descansar.
-Espacio de estudio: La docente considera que, para garantizar la concentración y evitar que el alumno se distraiga, el escritorio debe cumplir con la regla de los indispensables (libros de lectura, materiales necesarios, buena iluminación) y los elementos prohibidos (televisión, juguetes). Mientras que en las aulas, el refuerzo visual con material didáctico es esencial.
-Evitar la saturación: Diseñar un horario semanal equilibrado entre el deber y el ocio es esencial para Fabiola. En infancias, es clave dejarles elegir actividades a su gusto para que descubran sus intereses, respetando un horario fijo. En estudiantes más grandes, es recomendable realizar una única actividad extracurricular, ya que las tareas se vuelven más complicadas. Sin embargo, dentro de todo, las actividades deben ser aquellas que relajen y sean disfrutables, es decir, que no generen más estrés.
Como alumna, docente y mamá, Fabiola considera que un buen desempeño escolar, con organización y productividad, sí es posible mientras se mantenga un equilibrio con el ocio y el descanso.