La legión de la niebla ha vuelto a casa

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Vida
/ 25 enero 2016

De noche en la montaña, conversan ante el fuego una lista de personajes coloridos: una hechicera verde, un poeta silencioso, una directora de arte, un representante del orden parlamentario, una profesora de primaria, una versificadora bilingüe, un artista sonoro, una arquitecta que busca titularse, una administradora, un estudiante en pausa, y un rapero y malabarista.

Vienen de darle un concierto a la montaña: cada uno fue integrante  efímero de una orquesta que raspaba o hacía vibrar las piedras, mientras uno de ellos bailaba al tiempo que registraba los sonidos: sonidos como gotitas de lluvia, como suaves golpes para competir con los pájaros azules, como hilos que esa mañana comenzaron a tejer  un manto comunitario. Están allí perdiendo el tiempo, sentados, haciendo poca cosa: solo mirar, conversar, probar las piedras o las hojas, oler los frutos de los pinos.

Abandonaron la ciudad para dar espacio al ocio: cantarle a la montaña y a su  esplendor natural que se está yendo al no ser nombrado, también a la oscuridad de su poder, a sus hechizos y a los momentos hilarantes que de allí nacen; en fin, a la antigua  relación hombre y naturaleza.

En una de las rocas elevadas de la montaña, uno leyó versos de Cavafis con intensidad porque tenemos derecho a nuestra pequeña y boscosa Ítaca. Otra dijo: “el camino ya está trazado”. Algunos trabajaron sus miedos a las elevaciones, otras volvieron a parajes conocidos. Su presencia fue un acto voluntario que deriva en poemas, en sonidos, en rimas, en imágenes que preservan momentos.

El fuego sigue crepitando en la noche blanca de Luna llena. Han encendido el durante dos fines de semana. Y el fuego cuidado por dos hombres. Alrededor de su luz, todos vuelven a reír como niños, acaso no han abandonado esta condición que reúne hasta ahora cierto grado de rebeldía y ternura. En ramas secas ensartan bombones que asan en las llamas.

En a penumbra llega la ayuda, uno que ayuda a comprender los alcances del cuerpo. Y en la mañana descienden rocas, conquistan libertades; una recién convidada cuelga boca abajo desde la cuerda y su cabellera cae como un río de hojarasca.

Se han ido por las veredas del cañón persiguiendo el sonido del agua. La encontraron. Espejos cayeron en estelas de rocas. Espacios de silencio y conversaciones.  Uno dijo que los insectos en el agua dibujaron letras con un mensaje para él inexplicable: QEAP. Otra dijo que los mensajes para el grupo le serían dados a él y otros los descifrarían. La profesora entonces supo que esa extraña palabra quiere decirnos: Que El Amor Piense.

Todos, aprendices de la escritura natural, se pliegan a ella. Han vuelto aquí y volverán. Seguirán haciendo poca cosa: conversando, preparando un concierto de sonidos de hojas, piedras, agua y voces. Volverán. Seguirán en su hacer nada: mirando la luna y durmiendo de cara a ella tres o cuatro, arrullados por las voces del resto que sigue conversando alrededor del fuego. La legión de la niebla se dio cuenta de que necesita volver. Ha reconocido que esta es su verdadera casa.

claudiadesierto@gmail.com

Claudia Luna Fuentes. (Monclova, Coahuila, 1969). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2024-2027). Es licenciada en ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila, Maestra en Historia Contemporánea por la IBERO Saltillo y doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario por la Universidad Autónoma de Coahuila.

Entre sus libros de poemas figuran Amenazado y brillante (Mantis Editores, México 2025), Donde la piel (Mantis Editores y CONARTE, México 2019), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Ruido de hormigas (Gatsby Ediciones, México 2005) y Casa de sol (FECA-CONACULTA, 1995). Entre otras antologías, aparece en el Anuario de poesía mexicana (Fondo de Cultura Económica, 2006), en Hacia un azul imposible (CEPE-UNAM/El tapiz del unicornio, 2023) y en Semillas de Nuestra Tierra. Muestra Ecopoética Mexicana (Grupo de Investigaciones Poéticas de la Madre Tierra y Cactus del viento, 2023).

Entre las revistas en las que ha publicado, destacan Southwest review, Dallas TX volumen 109, número 2; la revista de poesía contemporánea de Valencia 21veintiúnversos y Lichtungen, en el apartado Literatura del norte de México. Sus poemas traducidos, se imprimieron en muro en el Instituto Cultural de México en París, acompañando esculturas de Avelina y Alejandro Fuentes Quezada en la exposición Extinción Continua (2021). Fotografías medioambientales y video poemas fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi, en Tánger (2021). Participó en una mesa literaria y en la muestra de arte visual coahuilense titulada Segar el mar con un poema visual, dentro del 49 Festival Cervantino (2022). Una selección de poemas sonoros trabajados alrededor del poema Piedra de Sol, de Octavio Paz, se dejaron escuchar en el Memorial Marie-José Tramini y Octavio Paz, en el Colegio de San Ildefonso, dentro del Festival Naturaleza y Poesía 2023 organizado por la Cátedra Extraordinaria Octavio Paz.

En junio de 2024 fue invitada por la Universidad de Varsovia a compartir sus procesos creativos. Fue becaria del FONCA, FORCA y PECDA. Parte de su poesía ha sido traducida al árabe, francés, alemán, inglés y polaco. Hasta el día de hoy se desempeña como directora de divulgación científica y proyectos en el Museo del Desierto, de Saltillo, Coahuila, México, donde es integrante fundadora. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medioambientales del mundo y en sus sitios https://claudialunafuentes.com

IG: @clunafuentes

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