La locura. No importa la hora, de día o de noche las filas de vehículos en el bulevar Nazario Ortiz y el periférico Luis Echeverría, alcanzan varios kilómetros. / Luis Salcedo
Por el crecimiento vehicular, la ciudad corre el riesgo de convertirse en un estacionamiento gigante, advierte urbanista

Ante la congestión vehicular que aqueja a la ciudad, el urbanista saltillense Onésimo Flores Dewey afirmó que la capital del Estado está camino a convertirse en un estacionamiento gigante, debido a que las autoridades han privilegiado la construcción de infraestructura para los vehículos. 

Para el especialista en urbanismo y transporte, en la última década y media las autoridades en Saltillo han dado prioridad a la construcción de puentes e infraestructura en general para la movilidad en automóvil, lo que ha creado un fenómeno de “demanda inducida”, es decir, que obliga a los ciudadanos a trasladarse de esa manera. 

“Yo recuerdo un gobernador que decía que Saltillo se iba a parecer a Houston y que iba a ser posible cruzar Saltillo de norte a sur sin pararse en un semáforo, esa era la métrica de éxito, y lo logró. Pero si quisieras cruzar caminando o pedaleando el Echeverría, el Valdés Sánchez o cualquier vialidad de alta velocidad, es un ambiente agreste, difícil. Eso genera a la larga que la única alternativa sea el automóvil privado, que nos lleva a su vez a congestión”, explicó.

Me encantaría ver en las nuevas autoridades con pensamiento más creativo para administrar esa demanda de viajes y construir alternativas viales para la gente”
Onésimo Flores Dewey, urbanista

“Me encantaría ver en las nuevas autoridades con pensamiento más creativo para administrar esa demanda de viajes y construir alternativas viales para la gente, porque si seguimos esta tendencia, Saltillo se va a convertir en un estacionamiento gigante”, afirmó.

Dentro de las soluciones a corto, mediano y largo plazo, Flores Dewey propuso que se corrija la política de uso de suelos para que los lugares de trabajo queden más cercanos a las viviendas de los trabajadores.

“Es un problema multifactorial, no podemos poner los empleos tan lejos de las viviendas, genera patrones de movilidad ineficientes, estar moviendo tanta gente a Derramadero todos los días. Hay que empezar a priorizar los modos más sustentables, en particular el transporte colectivo debería de tener una prioridad que no ha tenido”, dijo.

Finalmente, aseguró que contrario a lo que se ha realizado, las autoridades deberían de pensar en endurecer los requisitos para circular en coche, desde hacerlo más costoso, tener menos estacionamientos y otro tipo de desincentivos, con el objetivo de que los ciudadanos encuentren otros modos de trasladarse.