Crisis. El Gobierno de Nuevo León suspendió ayer desde las 14:00 horas el transporte público de pasajeros y el servicio del Transmetro debido a los altos niveles de agua. ESPECIAL
Aunque el fenómeno se degradó, las precipitaciones generaron ayer caos en las principales ciudades de los estados

MONTERREY, NL.- El paso del huracán Hanna –que se degradó ayer a depresión tropical– por el noreste del País provocó afectaciones, principalmente en Nuevo León y el norte de Tamaulipas, donde ayer domingo llovió durante gran parte del día y se advirtió que esa situación se prolongaría durante la madrugada de hoy.

En el estado de Nuevo León, ante las inundaciones en calles del área metropolitana, suspendió desde las 14:00 horas el transporte público de pasajeros y el servicio del Transmetro. De acuerdo con el Instituto de Movilidad y Accesibilidad la medida se acordó “ante el riesgo inminente que representa las inundaciones en calles y avenidas del área metropolitana, y para salvaguardar la integridad de los usuarios y operadores”.

Las inundaciones en calles y avenidas, así como el crecimiento en el nivel de ríos, arroyos, y canalones de desagüe, debido a las intensas lluvias ocasionadas por la depresión tropical “Hanna”, provocaron que varias personas fueran arrastradas por corrientes de agua, pero fueron rescatadas con vida, con excepción de un menor que desde el sábado por la tarde permanece desaparecido tras caer al arroyo Topo Chico, informaron fuentes policiacas y de Protección Civil estatal.

Cerca de las 18:00 horas se reportó que el Arroyo Topo Chico que atraviesa Monterrey, San Nicolás y Apodaca se desbordó por lo que las autoridades tuvieron que implementar cierres sobre las avenidas Felipe Ángeles y Jorge Treviño así como Las Torres, desde Rómulo Garza hasta Miguel Alemán.

Protección Civil del estado, alertó a la población por los acumulados de agua. “Los cauces de arroyos, ríos y canales pluviales han tenido un incremento en su nivel muy considerable”, indicó.

SE INUNDA HOSPITAL EN REYNOSA

Momentos de pánico vivió el personal del Hospital Materno Infantil en Reynosa, cuando el nosocomio comenzó a inundarse, por lo que tuvieron que resguardar a pacientes y, sobre todo, a los bebés que se encontraban en el área de cuneros e incubadoras.

El hospital, enclavado sobre la carretera Reynosa-Monterrey, se convirtió en un río y aunque el personal intentó que evitar la entrada de agua, les fue imposible luchar contra la naturaleza.

Por medio de redes sociales, el personal del Hospital Materno Infantil daba cuenta de la situación que vivía sobre todo en las áreas de consulta externa y laboratorio que fueron las primeras zonas que comenzaron a inundarse.

Posteriormente, tuvieron que desalojar el área de urgencias y algunos de los consultorios y habitaciones donde algunas mujeres se recuperan tras dar a luz.

Los pacientes que se encontraban en riesgo fueron trasladados en las camas en que se encontraban, por el personal del hospital, sin que, hasta el momento, se reporten lesiones o pérdidas humanas tras estos hechos.

En el centro Materno Infantil, en Reynosa, se procuró el resguardo de pacientes y, sobre todo, a los bebés.

Mirna Cantú, directora del Hospital Materno Infantil, informó que Alejandro García Barrientos, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del Gobierno del Estado se encontraba realizando un recorrido por el nosocomio.

Destacó que por el momento se encuentran evaluando los daños y que, en el transcurso del día, rendirán un informe de estos hechos.

En respuesta a la llegada de “Hanna”, el Ejército mexicano implementó el Plan DN-III para atender a la población de al menos 70 colonias que resultaron inundadas.

Protección Civil municipal informó que se atendió el reporte de tres menores de edad que fueron vistos caer de un árbol en el que se resguardaban y que fueron arrastrados por la corriente en colonia Paseo Residencial, por lo que una unidad de rescate acudió para su búsqueda.

A su vez, elementos militares rescataron la madrugada de ayer a familias que se encontraban en los techos de sus viviendas en colonias aledañas a Condado del Norte, y en coordinación con Protección Civil municipal y estatal ayudaron a pasajeros de un autobús que quedó varado en la colonia Granjas.

En distintas partes de la ciudad se evacuó a 80 personas cuyas casas quedaron seriamente dañadas. También fueron rescatadas familias que en cinco automóviles quedaron atrapadas por el agua. (Con información de El Universal y Agencias)