Foto: Miguel Solís
La Maquinita se convirtió en un pandemonio cuando una de las rivalidades más espectaculares de la actualidad se presentó en Saltillo: Rush vs L.A. Park

Trepidante y frenética función de lucha libre en la arena de La Maquinita y en la que L.A. Park se midió ante uno de los nuevos talentos nacionales, Rush, en un combate cuerpo a cuerpo, cara a mascara y en el que la adrenalina estaba al máximo.

Ante un escenario que se volvió sucursal de un manicomio, con gente gritando frenéticamente y hasta toda clase de maldiciones, la tribuna se manifestaba como en películas de ficheras o como una canción de Molotiv con el “chinga tu madre” a cada acción de los luchadores sobre el ring.

Los niños apoyando a L.A. Park, muchos rudos en las tribunas pindiendo la partida en “gajos a la mandarina” del representante de la Muerte en la tierra a su rudo favorito, Rush.

Las peleas previas, como es costumbre, sirvieron de leña para calentar motores ante el combate estelar y una de las más grandes rivalidades en la lucha libre de los últimos tiempos, rivalidad que suele trascender del ring y que siempre es la comidilla de la afición que acude a los combates de estos dos odiados rivales por la garantía de un buen espectáculo y que se verán muchos “monjasoso” (madrazos).

El arduo combate era parejo, pero con los rudos nunca se puede esperar paridad en un duelo, ya que a los pocos minutos de haber iniciado la refiega, Latin Warrior subió al ring para clavar un sillazo al ídolo de Monclova, pero nunca se dio cuenta que El Hijo de L.A. Park estaba detrás de él y el golpazo con la silla lo recibió en “chapucero” Latin Warrior que además fue echado afuera del cuadrilátero por el propio júnior de la huesuda, quién voló entre la segunda y tercera cuerda para impactar al guerrero caído.

Foto: Miguel Solís

El ganador fue Rush gracias a la polémica actuación del referee Rocky Macías, quién dio la victoria al “Toro Blanco” luego que éste le pegara tremendo faul entre las piernas a L.A. Park y así aplicarle el conteo, un poco más rápido de lo normal por cierto; mientras por un lado unos estallaron, los fans del monclovense se montaron en una silbatina ensordecedora a ver al ídolo derrotado junto con su Hijo.

Sin duda alguna el pancracio ha revivido en la capital coahuilense gracias a la llegada de funciones espectaculares como la de este domingo, las cuales continuarán con el anuncio de nuevos carteles que pondrán a vibrar a chicos y grandes.

El Hijo de L.A. Park intentó ayudar a su padre, pero de poco sirvió.