El pasado domingo lo presentó ante el público reunido en Capital Coffee. Fotos: Vanguardia/Omar Saucedo
El libro ‘Realidad, Magia y Destino’, de la serie Tempus Umbras, se publicó el 29 de agosto del 2017, pero su autora, Ángeles ‘Gelis’ Lara, comenzó a escribirlo cuando tenía 12 años Foto: Vanguardia/Omar Saucedo

Ana y Guille Valenast son hermanos y cuando descubren que son magos, luego de vivir toda su infancia como realistas, personas sin habilidades mágicas, se enfrentan ante un cambio de paradigma importante, pues fueron criados con la consciencia de que los magos son malos.

Con esta premisa Gelis Lara explora el viaje y los descubrimientos que estos hermanos tendrán que realizar para poder entender la nueva situación en la que se encuentran, en la que pondrán en duda los cimientos mismos de la sociedad en que viven.

“Todo empezó por mi amor a la escritura”, comenzó a narrar la autora a los presentes en el café: “Aprendí a escribir a los siete y como tenía mala memoria entonces empecé a escribir diarios, escribí durante toda la primaria, secundaria, prepa y parte de la universidad”. Sin embargo, más allá de redactar sus vivencias cotidianas lo que ella quería era crear historias, un mundo fantástico.

“En secundaria y preparatoria escribí los primeros cinco capítulos y después, cuando ya estaba en universidad, le conté la historia a mi padre. Pensé que era algo tonto o incluso muy infantil, pero cuando le conté la historia, que está llena de vampiros, hombres lobo, brujas, elfos, seres fantásticos y lleno de magia, mi padre dijo: ‘Tienes que continuar y hacerlo, porque es una gran historia’”, continuó.

Semanas después de eso su padre falleció. “Le dio metástasis y así, de una semana para otra, se nos fue”, explicó la escritora. “Después de un tiempo mi mamá encontró un cuaderno que tenía escritos, cartas dirigidas a nosotras, y en una de las cartas, dirigida hacia mí, decía: Nunca dejes de escribir”.

“Eso me dio el valor para otra vez continuar escribiendo”, añadió. “Mi último año de universidad lo dediqué a reescribir el libro. Tenía los capítulos y vi que tenían muchos errores. Entonces los reescribí, en primera persona. Cada uno de los personajes cuenta una historia desde sus zapatos, y eso es lo que yo quería contar, cómo ponerte en los zapatos del otro, cómo ver que un villano al principio no era un villano, por ejemplo”.

A partir de este momento comenzó a considerar de manera más formal la posibilidad de publicar el texto. Gelis explicó que, aunque acudió a talleres de escritura donde las críticas hacia su libro fueron positivas, cuando empezó a acercarse con maestros, escritores y editoriales, todos le pusieron trabas y le comentaron lo difícil que le resultaría publicarlo.

“Busqué y busqué y pensé en las plataformas digitales y así fue como encontré Amazon, una plataforma que me ayudo mucho no solo a publicarlo sino también a darme el valor y la confianza de querer ver qué dice la gente de mi libro”, comentó.

“En un principio lo escribí pensando que llegara a todo el mundo, a todas las personas y que a todos les guste, pero la realidad no es así, porque así como yo diseño plataformas y páginas web, me doy cuenta que van dirigidas hacia un público meta, es lo mismo con éste, puede ser que les guste o no les guste, pero va dirigido hacía ciertas personas y vale la pena leerlo, no solamente es una historia, sino que esta lleno de pequeñas anécdotas, algunas reales y otras exageradas para darle ese toque de magia”, explicó la autora.

De manera similar a como todas las historias de fantasía han sido escritas, desde El Señor de los Anillos hasta Harry Potter, Gelis Lara creó el mundo antes de comenzar a narrar las historias en él y por lo mismo cuenta con cuadernos llenos de mapas, notas, árboles genealógicos y, en general, datos que enriquecen y le dan forma a este universo ficticio.

“Ana en este libro es la protagonista, porque yo identifico mi infancia con ella, tal vez ahora no, pero así era yo en mi infancia, como ella. Era inocente, quería ayudar a todo el mundo, era divertida y traviesa y siempre trata de ver el lado bueno de las personas”, expresó.

Para ella, el reto más grande fue continuar escribiendo, pues hubo largos períodos de tiempo, durante la secundaria y preparatoria, en los que interrumpió su trabajo en el texto, hasta que por fin, después del apoyo de su padre, decidió terminarlo y publicarlo, por lo cual ahora se le puede encontrar en disponible en Amazon, en formato digital y físico.