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El dictamen aprobado señala que los presidentes mexicanos que ejercieron esta partida, al no justificar gastos, cometieron infracciones políticas

La Cámara de Diputados aprobó este jueves en lo general y en lo particular el dictamen que reforma el artículo 74 de la Constitución para eliminar y desaparecer las llamadas 'partidas secretas' del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF).

La eliminación de la partida obtuvo 437 votos a favor. Con esto, el documento pasa al Senado de la República para su discusión.

El dictamen, que anteriormente fue aprobado en la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara baja, es en respuesta a una iniciativa presentada por Morena, a cargo del diputado Pablo Gómez Álvarez, que propone prohibir estas partidas en el PEF, así como en leyes o decretos de cualquier naturaleza.

El cuarto párrafo de la Fracción IV del Artículo 74 indica que: "No podrá haber otras partidas secretas, fuera de las que se consideren necesarias, con ese carácter, en el mismo presupuesto; las que emplearán los secretarios por acuerdo escrito del Presidente de la República".

Con la modificación aprobada, el texto quedaría del siguiente modo: "No podrá haber partidas secretas en el Presupuesto de Egresos de la Federación".

La iniciativa apunta que los presidentes de la República que ejercieron esta partida secreta, al dejar de justificar gastos realizados, cometieron una infracción de carácter político e incluso un delito electoral.

"Existe una versión sin base jurídica que consiste en considerar que la partida secreta no requiere justificación, es decir, comprobación. Este planteamiento es por completo falso debido a que la obligación de justificar los gastos, ordenada en la Constitución, no hace ninguna salvedad y tampoco nunca lo hizo el decreto de Presupuestos de Egreso ni ley alguna", establece la minuta.

Aunque se pronunció a favor de eliminar las partidas, el diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Raymundo García, consideró que esto no resolverá el problema del ejercicio clientelar del gasto público y la falta de transparencia.

La diputada Fabiola Loya de Movimiento Ciudadano (MC) destacó que estas partidas secretas erosionan la facultad exclusiva de la Cámara baja de aprobar el PEF.

El dictamen también explica que esta partida secreta "dejó de aparecer en el Presupuesto de 1922, pero se encontraban autorizados 'gastos extraordinarios e imprevistos' que realizaban una función semejante, mediante las llamadas 'partidas globales' de ejercicio discrecional".

"En 1927 las 'partidas secretas' volvieron al presupuesto con el nombre de 'gastos eventuales y extraordinarios'; pero a partir del año siguiente ya no se les dio la denominación 'secreta', probablemente porque no era necesario, pues el presupuesto dejó de discutirse en la Cámara y empezó a aprobarse mediante votación unánime".

Anota que "bajo gobiernos presididos por civiles, a partir del sexenio de Miguel Alemán, existió todo un ramo de 'erogaciones adicionales', el cual alcanzó hacia 1952 el 6.5 por ciento del gasto total; en 1958, con Adolfo Ruiz Cortines ese porcentaje se ubicó en el 12.5; y con Luis Echeverría subió hasta el 24.36 por ciento del total del gasto".

Con José López Portillo, en 1982, "en plena crisis, dentro de las 'erogaciones extraordinarias', los 'gastos contingentes' eran ejercidos directamente por el Presidente de la República. La partida secreta llegó ese año a 56 millones de dólares. En los años 1995 y 1996 la partida secreta fue autorizada en el mismo nivel que en 1994 (650 millones de pesos)".

Pablo Gómez sostiene que con su iniciativa "se contribuye a mantener en la memoria política del país la existencia, durante muchos años, de esa clase de gastos, propios de la corrupción como elemento del sistema político".