Jóvenes priorizan la privacidad y el patrimonio al comprar vivienda en Saltillo y la región

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México
/ 5 marzo 2026

El precio, la comodidad de contar con cochera y la ubicación cercana a fuentes de trabajo, fueron prioridades sobre otras características a la hora de tomar la decisión final

Para los jóvenes que buscan adquirir su primera vivienda en Saltillo, la privacidad se ha consolidado como el factor determinante por encima de las amenidades de lujo o las áreas verdes.

Este sector poblacional, representado por compradores menores de 30 años, prioriza espacios que les brinden autonomía y tranquilidad, además de buscar precios que se adapten a sus salarios.

Augusto Sánchez, quien recientemente compró su casa tras contraer matrimonio, explicó que su búsqueda se centró en encontrar un entorno que le garantizara un espacio propio y reservado.

Contó que la posibilidad de tener un lugar donde la dinámica familiar no se vea interrumpida por factores externos, fue la motivación principal al elegir su inmueble.

“Elegí la casa, primero que nada, por mi relación, por estar casado, para tener un lugar cómodo, para tener un hogar. Al ser mi primera casa simplemente me importó la ubicación, que fuera más privado y todo eso. Las áreas verdes la verdad no las tomé en cuenta”, afirmó.

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Por su parte, la también profesionista Alondra García coincidió en que el aislamiento y la independencia de la vivienda son fundamentales para el bienestar de una familia joven.

Tras iniciar sus trámites de crédito en 2024, la joven buscó una propiedad que le permitiera establecerse sin las incomodidades que genera la proximidad excesiva con otros residentes en zonas densamente pobladas.

“Lo primero que busqué era una casa que estuviera a mis posibilidades, pero también que no fuera compartida. Quería algo que fuera únicamente para mí. Es una casa que creo que la relación tamaño-precio estuvo bien para lo que buscaba”, expuso.

PATRIMONIO SOBRE EL ARRENDAMIENTO

La decisión de compra en Saltillo también se ve influenciada por la comparativa de costos frente a las rentas actuales. García relató que, aunque habitaba en una colonia céntrica pagando una renta baja, la tendencia en la ciudad para departamentos o casas independientes supera los 12 mil pesos mensuales, lo que hizo más atractivo el crédito hipotecario.

“De pagar renta a pagar básicamente por 30 años en Infonavit, prefiero pagar por una casa que ya va a ser mía”, señaló.

En cuanto a la ubicación, Sánchez destacó que en esta etapa de su vida la cercanía al centro de trabajo fue determinante, aunque no descartó que en el futuro la proximidad a instituciones educativas sea necesaria, al iniciar una familia.

Por ahora, comentó, prefirió un punto que le facilite sus traslados diarios y le brinde privacidad.

“Por el momento la cercanía de la escuela no fue más importante que mi trabajo porque ahorita mismo no tengo niños, pero en un futuro yo creo que sí sería muy conveniente estar cerca de una escuela o estar en un punto medio”, explicó.

Sánchez también vinculó la compra de su vivienda con la creación de una inversión que genere plusvalía con el tiempo. Para él, adquirir una propiedad no es sólo obtener un refugio, sino asegurar un activo financiero que crezca a la par de su familia.

“Mi prioridad número uno es mi familia, mi esposa. Pero también busqué tener un patrimonio que tenga plusvalía, que más que nada sea también una inversión en un futuro. Por el momento la cercanía de la escuela no fue tan importante como mi trabajo”, afirmó.

RECHAZO A MODELOS VERTICALES

La vivienda vertical en la capital de Coahuila enfrenta un estigma por parte de los compradores jóvenes, quienes la percibieron como una opción restrictiva y poco práctica.

Tanto García como Sánchez descartaron departamentos por considerar que estos inmuebles no ofrecen la libertad necesaria para el desarrollo de una vida familiar a largo plazo.

García detalló que durante su búsqueda encontró opciones de construcción compartida, donde un primer piso funcionaba como un departamento y el segundo como otro, con cocheras comunes y sin áreas de patio, lo que no le pareció atractivo.

“Esas casas son súper incómodas para una familia. He escuchado por compañeros que compraron una residencia así, que es muy incómodo porque escuchas cuando suben o bajan las escaleras o cuando están brincando. Para una familia creo que es cero práctico”, aseguró.

Por su parte, Sánchez enfatizó que el modelo de departamentos limita incluso la movilidad básica y la convivencia con animales de compañía.

Consideró que la falta de un patio propio y la dependencia de áreas comunes reducen la calidad de vida que se busca al adquirir un patrimonio en Saltillo.

“La vivienda vertical no satisfaría mis necesidades ni las de mi familia. Un departamento te priva de muchas cosas. El patio o salir a pasear simplemente es un poquito más complicado, por eso no fue mi opción”, expuso.

FUNCIONALIDAD FRENTE A ESTÉTICA

Finalmente, la funcionalidad del espacio, especialmente en lo que respecta al resguardo de vehículos, superó el interés por las áreas verdes o recreativas.

En una ciudad como Saltillo, donde el automóvil es indispensable, contar con una cochera propia es una necesidad que los jóvenes no negociaron al momento de elegir vivienda.

García admitió que, aunque su casa es pequeña y cuenta con un patio reducido, la ubicación cerca de sus padres y la posibilidad de tener un espacio para su carro fueron determinantes.

Sánchez concluyó que, en esta primera etapa como propietario, prefirió sacrificar un patio amplio a cambio de una ubicación estratégica y la privacidad necesaria para su vida de casado, por lo que se enfocó en mantener la utilidad inmediata del inmueble como su primer escalón patrimonial.

“No tomé en cuenta que tuviera tanto patio, me gustó que tuviera una cochera más que nada. Primero no me importó tanto eso, simplemente me importó más que nada la ubicación y que fuera más privado”, puntualizó.

LOS COMPRADORES JÓVENES

Para Andrea García, directora comercial de Ruba en Saltillo, el mercado joven es hoy un pilar en la venta de vivienda: los millennials concentran el 49% de las operaciones y los centennials el 30%, una participación que confirma su peso creciente. “Más que la edad, lo que determina la compra es la etapa de vida y la estabilidad laboral que permite asumir un crédito a largo plazo”, explicó.

Sin embargo, reconoció que el aumento en precios ha reducido la base de jóvenes con capacidad real de adquisición frente a años anteriores. “Antes teníamos compradores desde los 20 años de edad, ahora la edad de compra inicia aproximadamente a los 25”.

En una región marcada por su dinamismo industrial, la ubicación se ha convertido en un factor decisivo. “Hoy la cercanía al trabajo no es comodidad, es calidad de vida. Muchos jóvenes prefieren reducir tiempos de traslado incluso por encima del tamaño de la vivienda”, señaló.

Bajo esa lógica, la desarrolladora impulsa proyectos en zonas estratégicas como Forêt Residencial, en el sur de Saltillo, así como Rincón de los Pinos y Veredas Residencial, en Ramos Arizpe, enfocados en ofrecer funcionalidad, accesibilidad y proximidad a los principales corredores laborales de la región.

Comunicólogo por la Universidad Autónoma de Nuevo León, docente de bachillerato, redactor, intento de fotógrafo, portero y aficionado al futbol, así sin tilde.

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