Foto: Especial/ Milenio
Aprende a solo consumir comida por hambre y libera a tu cuerpo de la ingesta por ansiedad, esto sin duda te ayuda a bajar esos kilitos de más.

Ciudad de México

 

¿Te ha pasado que tienes situaciones estresantes y lo primero que quieres es comida? Entonces ¿comes por hambre o ansiedad?, si ya has notado que comes por ansiedad y que incluso puedes llegar a consumir grandes cantidades en un corto tiempo, posiblemente ya también hayas notado que esto repercute en tu peso.

Si quieres adelgazar pero tu ansiedad no te deja es mejor que comiences a seguir estos consejos y dejes de agregarle peso a tu cuerpo.

Lo primero es comprometerte y tener la intención de cambiar tus hábitos, de esta forma tu meta es “manejar la ansiedad sin comida”.

 

- Libérate de las tentaciones si estás en casa y comienzas a sentirte ansioso, huye del refrigerador y la cocina, mejor respira, abre la puerta y da un paseo corto caminando; si estás en tu trabajo o escuela evita las tiendas de comida, máquinas expendedoras o las galletas del vecino, intenta no ver, oler, ni percibir esas tentaciones que tanto te provocan.

Permite a tu cuerpo relajarse, tómate tres minutos, respira, no trabajes, no veas tu computadora, deja lo que estés haciendo, solo concéntrate en respirar, libera tu mente y permite desalojar esas sensaciones que rigen tu conducta de consumo.

- Separa tus emociones de la acción de comer, aprende que tus emociones son pasajeras y a menudo no requieren respuesta, solo identificarlas, procesarlas y superarlas.

- Si sientes que no puedes más recurre al agua, pero solo después de haber calmado tu cuerpo mediante la respiración, cuando estés listo toma el agua suficiente.

Come en horarios definidos y proponte no romperlos, de esa forma será más fácil comer por hambre pues tu cuerpo sabrá que a esa hora recibirá comida, y no estarás comiendo por las emociones que te embargan en ese momento.