En esta foto de archivo del 20 de julio de 2019, el activista de la oposición rusa Alexei Navalny hace gestos mientras habla a una multitud durante una protesta política en Moscú, Rusia. Foto: AP
El Gobierno alemán señaló que no esperará "meses" y que no descarta "nada" si Rusia no coopera. Mientras que Rusia afirmó que la investigación sobre el supuesto envenenamiento a Navalni no avanza por culpa de la parte alemana.

El Gobierno alemán considera que aún es "demasiado pronto" para esperar una respuesta de Moscú con respecto al envenenamiento del líder opositor ruso Alexei Navalni, aunque señaló que no esperará "meses" y que no descarta "nada" si Rusia no coopera.

El portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, indicó en una rueda de prensa ordinaria que han pasado cuatro días desde que se anunció públicamente que Navalni fue envenenado con un "arma química militar" del grupo del Novichok, un agente nervioso desarrollado por la Unión Soviética en las décadas 70 y 80 del siglo pasado.

"Pido comprensión, es demasiado pronto para esperar una respuesta concreta" de Moscú, aseguró el portavoz, que subrayó, sin embargo, que Berlín tiene la "clara expectativa" de que el Gobierno ruso responda, aunque intuye que el proceso "tardará más".

El "tiempo necesario" no ha sido precisado con un ultimátum, "pero no hablamos de meses ni de finales de año", agregó Seibert. "Muchas personas y gobiernos esperan que Rusia aclare" lo sucedido.

Con respecto a la posible reacción común de Alemania junto a sus socios comunitarios y aliados de la OTAN en caso de que Moscú no responda, Seibert indicó que aún no hay una decisión al respecto.

No obstante, no descartó la paralización del Nord Stream 2, un gasoducto en construcción para unir directamente Rusia y Alemania, algo que está debatiéndose actualmente en círculos políticos y mediáticos alemanes.

"La canciller (Angela Merkel) cree que sería erróneo descartar algo", afirmó el portavoz al ser interrogado sobre el Nord Stream 2, pese a que recordó que no se trata de un proyecto alemán, sino "europeo", y que cuenta con una "base legal" comunitaria.

Navalni colapsó el pasado 20 de agosto en un vuelo interno en Rusia y dos días más tarde fue trasladado, por petición de su familia, al hospital berlinés Charité.

Alexei Navalny, líder de la oposición liberal rusa y director de una fundación anticorrupción trabaja en su oficina durante las elecciones presidenciales, Rusia. Foto: EFE

Expertos de este centro médico y de la Bundeswehr (ejército alemán) constaron, sin duda alguna, que el líder opositor ruso había sido envenenado con un agente nervioso del grupo del Novichok, un producto sólo al alcance del Estado ruso. 

 

Rusia dice que investigación del caso Navalni no avanza por culpa de Berlín

 

Rusia afirmó este domingo que la investigación sobre el supuesto envenenamiento del líder opositor ruso, Alexéi Navalni, con el agente tóxico Novichok, no avanza por culpa de la parte alemana que no responde a la solicitud de las autoridades de Moscú para aclarar el caso.

Según la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, la respectiva petición de la Fiscalía General rusa "fue cursada el 27 de agosto".

"¿Dónde está la urgencia con la que insisten (los funcionarios alemanes)?", escribió Zajárova en su cuenta de Facebook.

Alemania amenazó hoy, por primera vez, con interrumpir el controvertido gasoducto Nord Stream 2 que llevará directamente gas ruso a Alemania por el fondo del mar Báltico si Moscú no contribuye a esclarecer "el grave crimen" cometido contra el opositor ruso, que permanece en coma desde hace más de dos semanas.

"En todo caso espero que los rusos no nos obliguen a cambiar nuestra postura respecto a Nord Stream 2", dijo el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, en declaraciones al periódico "Bild am Sonntag".

En esta fotografía de archivo del miércoles 5 de septiembre de 2018, el líder de la oposición rusa Alexei Navalny durante un receso en la audiencia sobre su apelación en un tribunal de Moscú, Rusia. Foto: AP

Maas exigió de nuevo al Gobierno ruso colaborar en el esclarecimiento del caso Navalni y agregó que, "si no tuviera nada que ver con el atentado, es en su propio interés demostrarlo con hechos", mientras si esta colaboración no va más allá de "cortinas de humo", habrá que partir de la base de que Rusia "tiene algo que ocultar".

Según la portavoz de la Cancillería rusa, al no contestar a la solicitud de Rusia, Berlín "ralentiza la investigación" por la que tanto aboga.

A su vez, el senador ruso Oleg Morozov afirmó que las acusaciones contra Rusia en el caso Navalni son una muestra de "chantaje político".

"Es un burdo chantaje político. Nos invitan a justificarnos sin presentar ninguna prueba que corrobore la acusación. Y encima amenazan con sanciones", dijo Morozov en declaraciones a la agencia RIA Novosti.

El diputado Leonid Slutski también rechazó este domingo las acusaciones "sin fundamento" contra Moscú en el caso Navalni, y aseguró que Rusia "más que ningún otro país" está interesada en esclarecer las circunstancias de lo ocurrido con el político opositor.

Navalni, conocido por sus denuncias de corrupción entre las élites rusas, recibe tratamiento desde el pasado día 22 en la clínica berlinesa de la Charité, a donde fue trasladado desde un hospital en la ciudad siberiana de Omsk, en el que había sido ingresado tras sufrir un colapso durante un vuelo.

El pasado miércoles, el Gobierno alemán confirmó que el opositor ruso había sido envenenado con el agente tóxico Novichok, conclusión que ha sido rechazada por los médicos rusos que trataron a Navalni durante su estancia en el hospital de Omsk.