El jefe del Gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, anunció hoy que el 1 de octubre se celebrará un referéndum sobre la independencia en la región española. Foto: EFE
El Ejecutivo español del conservador Mariano Rajoy advirtió ya de forma reiterada que hará todo lo que esté en su mano para frenar un referéndum en Cataluña. 

El jefe del Gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, anunció hoy que el 1 de octubre se celebrará un referéndum sobre la independencia en la región española, al que Madrid se opone por considerarlo ilegal.

El Ejecutivo catalán inicia así la vía hacia una consulta unilateral, aunque sin una convocatoria oficial por ahora. En la votación se prevé preguntar a los catalanes si quieren que Cataluña sea un estado independiente con forma de república.

"La respuesta, en forma de 'sí' o 'no', será un mandato que este Gobierno se compromete a aplicar", dijo Puigdemont durante una declaración institucional en el Palau de la Generalitat, sede de la presidencia del Gobierno catalán en Barcelona.

El mandatario catalán explicó que la decisión se tomó tras no recibir "respuesta" del Gobierno español, al que había emplazado "a que dialogue y negocie" para "buscar solución a un problema profundo", en sus palabras.

El Ejecutivo español del conservador Mariano Rajoy advirtió ya de forma reiterada que hará todo lo que esté en su mano para frenar un referéndum en Cataluña.

Ante el reclamo del Gobierno regional de negociar una consulta pactada, Rajoy instó hace unos días a Puigdemont a acudir al Parlamento español para presentar la propuesta y debatirla. De momento, el mandatario catalán no ha aceptado la invitación.

El pulso independentista de Cataluña, una de las regiones más ricas y pobladas de España, ha ido escalando desde que en 2010 el Constitucional español decidió anular algunos puntos del nuevo Estatuto de Autonomía catalán, una suerte de Constitución regional.

El reclamo de una independencia del resto de España fue ganando peso político y se centró sobre todo en el intento de celebrar un referéndum soberanista en la región, de 7,5 millones de habitantes. Ésta fue, de hecho, una de las promesas electorales de los secesionistas para esta legislatura.

Con el anuncio de hoy, Puigdemont respondió, además, al reclamo de las entidades civiles independentistas catalanas y de la CUP, un partido antisistema que con su apoyo permite gobernar a la coalición secesionista Junts pel Sí en Cataluña.