Para algunos familiares la Navidad se vio marcada por su estancia en una sala de espera o a las afueras de una clínica. ARCHIVO
Durante Nochebuena y Navidad no se detuvieron las operaciones ni tratamientos en los hospitales, aunque las atenciones en el área de urgencias disminuyen considerablemente

Saltillo, Coahuila.- Aunque en algunos nosocomios las puertas fueron adornadas con escarcha y esferas que cuelgan de las ventanas, la Navidad  pasó desapercibida para el personal médico, donde sus familias, las fiestas y regalos pasan a segundo plano, mientras que para los pacientes y sus familiares su estancia en el hospital marcó su Navidad.

La noche de ayer el sonido de la celebración citadina hizo eco en las calles, y el ajetreo del tráfico se paralizó, sin embargo, los hospitales continuaron operando. Médicos y enfermeras aseguraron que no hay momentos de celebración o el tradicional abrazo de nochebuena, mucho menos en medio de una pandemia.

Quienes además, aseveraron en que su labor no descansa pues durante Nochebuena y Navidad no se detuvieron las operaciones o tratamientos y aunque las atenciones en el área de urgencias disminuyen considerablemente, los pisos de los hospitales permanecieron activos. 

"Es una Navidad como cualquier otra para muchos de nosotros, sabemos que no hay cenas familiares o descansos sino guardias y recalentado pero es un precio que se paga por ser médico o enfermera desde el inicio de las prácticas, cuando aprendes a antepones tu labor ", expresó una enfermera de la clínica 2 del IMSS, quien prefirió guardar el anonimato.

Personal médico y de enfermería en la Clínica 2 del IMSS, también lamentaron que en esta ocasión no se permitiera la entrada a las personas que acuden disfrazadas de Santa Claus e incluso a familiares, pues aunque ahora más que nunca se sin considerar que podrían generar un foco de infección, era algo que alegraba la estancia de los pacientes internos.

Asimismo, señalaron que una fracción de los pacientes internados, en su mayoría adultos mayores, es abandonada en Nochebuena, pues los familiares prefieren que continúe internados para no batallar en su traslado o atenciones.

Para algunos familiares la Navidad se vio marcada por su estancia en una sala de espera o a las afueras de una clínica, quienes pese a la situación que atravesaban en oración por sus enfermos, agradecieron que continúa con vida, olvidándose de la celebración o una cena, sino agradecidos por la recuperación y estabilidad que algunos recibieron como regalo en Navidad.