Felipe Calderón afirmó que la posición de México ante la situación de Venezuela hace quedar al País en 'ridículo' y usuarios de redes le recuerdan el 'voto por voto, casilla por casilla' en las elecciones presidenciales de México en 2006

Durante la conferencia de prensa de Andrés Manuel López Obrador se cuestionó la posición de México ante la situación política de Venezuela, por lo que el Presidente reiteró el apego al artículo 89 de la Constitución.

El pasado jueves México decidió no respaldar la declaración final del Grupo de Contacto Internacional (GCI) sobre Venezuela, la cual llama al país sudamericano a tener elecciones a la brevedad.

Marcelo Ebrad, canciller mexicano, propuso continuar con el llamado 'Mecanismo de Montevideo' presentado el miércoles pasado. Éste contempla cuatro fases para encontrar la mejor solución para la situación de Venezuela y son el diálogo, negociación, asunción de compromisos y su implementación, sin llamar a elecciones.

Sin embargo, la postura neutral del Gobierno Mexicano ha sido constantemente criticada por la decisión de no tomar acciones o apoyar a las demás naciones en sus solicitudes a nuevas elecciones sin 'fraude'.

Asimismo, López Obrador, afirmó esta mañana que está a favor del apoyo humanitario, no obstante, resaltó que este apoyo no debe estar ligado o asociado con fines de interés político.

Por su parte, Felipe Calderón expresó a través de redes sociales que México está quedando en 'ridículo' en el mundo por las decisiones con el caso de Venezuela. Además, añadió que "muchos mexicanos, incluyendo senadores de Morena" esperan se restablezca la democracia en Venezuela.

El expresidente hizo referencia al cambio de postura de Uruguay, pues este país cambió de postura respecto a cómo contribuir a solucionar la crisis de Venezuela, apoyando la postura europea que pide elecciones "con todas las garantías" en ese país.

No obstante, usuarios de redes sociales le recordaron a Calderón le recordaron que en México también existió un "presidente legítimo" y uno oficial.

Y es que en 2006 se disputó una de las batallas electorales más reñidas enla historia política mexicana, en la que pelearon el entonces panista Felipe Calderón Hinojosa y el ex panista y hoy presidente Andrés Manuel López Obrador.

En enero de ese año, López Obrador tenía una intención de voto del 39 por ciento y Felipe un 32 por ciento, de acuerdo con una encuesta de María de las Heras.

A pesar de ello, la historia dio un giro y para el mes de mayo de 2006 (un mes antes de las elecciones) la popularidad de Calderón se elevó al 36 por ciento mientras que la de Andrés Manuel bajó a 33 por ciento.

De acuerdo con el entonces Instituto Federal Electoral (IFE ahora INE), el panista obtuvo un total de 15 millones de votos, mientras que el perredista logró 14.7 millones.

Posteriormente Andrés Manuel López Obrador no aceptó los resultados de las elecciones y acusó de fraude electoral la victoria de Calderón Hinojosa.

Derivado a la acusación, la coalición 'Por el Bien de Todos' del PRD, PT y Convergencia solicitó el recuento de los votos bajo la consigna: "Voto por voto, casilla por casilla".

Después de 10 días de la elección, López Obrador encabezó una marcha que partió del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino para exigir el recuento de los votos.

La Secretría de Seguridad Pública capitalina estimó una movilización de más de un millón de personas en la marcha para exigir el recuento de sufragios en todas las casillas.

El 5 de septiembre de 2006, el Tribunal Electoral determinó la victoria de Felipe Calderón. López Obrador se autoproclamó presidente legítimo de México.

Andrés Manuel no llegó a la Presidencia en ese entonces, pero derivado a su solicitud de recuento de votos, la ley electoral fue modificada. La autoridad electoral reabrió más de 11 mil paquetes electorales, de acuerdo con Luis Carlos Ugalde, consejero presidente del IFE en ese tiempo.

"Se hizo en 2007 para responder al reclamo de mayor transparencia que hizo López Obrador en 2006. Es por esa legislación que se hacen los recuentos", dijo Ugalde.

Mientras que en 2006, Felipe Calderón rechazó cualquier tipo de oportunidad de diálogo con López Obrador, Nicolás Maduro se ha manifestado dispuesto a iniciar un "diálogo nacional" con su opositor político. En contraste, Juan Guaidó aseveró que no se prestará para un "falso diálogo" con el gobierno de Maduro.