La directora de la película "La Librería", Isabel Coixet, durante la presentación del largometraje que inaugura la 62ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). Foto: EFE
Coixet ("Mi vida sin mí") se mostró en su momento contraria al referéndum unilateral del 1 de octubre, pidió diálogo a ambas partes y ha recibido insultos por mostrarse crítica con el independentismo.
Yo creo que ya Cataluña, España, Europa, el mundo deben estar agotados"...
Isabel Coixet, directora de cine

La cineasta catalana Isabel Coixet se mostró hoy "agotada" con la situación que se vive en Cataluña por el desafío independentista y aseguró que es muy difícil vivir en una sociedad con tal grado de incertidumbre.

"Yo creo que ya Cataluña, España, Europa, el mundo deben estar agotados", afirmó desde la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), donde hoy abre el telón presentando su último trabajo, "La librería”.

Coixet ("Mi vida sin mí") se mostró en su momento contraria al referéndum unilateral del 1 de octubre, pidió diálogo a ambas partes y ha recibido insultos por mostrarse crítica con el independentismo.

"Yo creo que estamos todos agotados, creo que los psiquiatras se van a forrar en los próximos meses", señaló en entrevista con dpa y un reducido grupo de medios. "Es muy difícil vivir en una sociedad así", con tanta incertidumbre, en la que no se sabe cómo va a acabar todo, explicó visiblemente afectada.

El último episodio desagradable al que se ha enfrentado lo vivió cuando una mujer que la esperaba a la puerta de su casa le puso en la cara una bandera con la palabra "democracia" y le gritó: "¡De esto, de esto tendrías que escribir!".

"Yo respiro y le digo: 'A ver señora, ¿usted sabe lo que yo he escrito?, y su respuesta, gritando, fue: 'no, ni me interesa'", relató. "En otro momento de mi vida esto me hubiera podido reír, ahora se te queda un mal cuerpo de cojones, te quedas temblando”.

Sin embargo, contó, otras personas la abrazan y agradecen que digan lo que muchos piensan. "Vivir una sociedad donde o te insultan o te abrazan te crea un síndrome, cuando alguien se me acerca ya no sé si me va a insultar o a abrazar, y es muy raro”.

A pesar de haberse sentido señalada, "quizás ahora más que nunca", cree que hay que "hay que decir lo que uno piensa aunque las consecuencias no sean bonitas". "Seguramente mi vida sería mucho más fácil y cómoda si me callara, estar callado parece que es lo más cómodo pero luego te vas a la cama y piensas, 'quizá debería haber dicho algo’".

"Yo creo que mucha gente se ha callado mucho tiempo, yo al menos no me he callado, en muchos años he dicho lo que pienso", afirmó.