Foto: Cortesía.
El costarricense es el ganador del Premio Internacional Manuel Acuña de Poesía en Lengua Española en la categoría Obra Inédita por su obra ‘Lazarus’, que desarrolla sus temas a partir de la dualidad

“Existe ese dicho romántico, hispanoamericano, que es el de matar al maestro, tengo que matar a todos mis antecesores para abrirme lugar”, dice el poeta David Cruz pero en su poemario “Lazarus” su intención es la opuesta; él plantea un homenaje, un acto de resurrección, de aquellos creadores que lo precedieron, para construir a partir de ese punto.

Con este libro el autor costarricense se convirtió en el ganador de la categoría de Obra Inédita del Premio Internacional Manuel Acuña de Poesía en Lengua Española 2021 (PIMAPLE), convocado por el Gobierno de Coahuila a través de la Secretaría de Cultura. 

En entrevista con VANGUARDIA, Cruz explicó que su propuesta poética “hace referencia al mito religioso de Lázaro, su resurrección, pero no solo eso. También tiene que ver con un poema de Sylvia Plath, que se llama Lady Lazarus […] Con todas esas referencias pensé en la idea de tener un libro con función a la dualidad, entre pasado y presente, femenino y masculino y obviamente bajo esas referencias empecé a construir un libro donde es tan importante la estructura del todo como cada uno de los poemas”.

El libro está dividido en dos partes, la primera dedicada al pasado, donde hace homenaje a la tradición, y al segunda la presente, que a su vez se segmenta entre lo femenino — que llamó Lady Lazarus— y lo masculino —Lazarus—.

“Básicamente trato de construir poemas que reflejen un poco de lo que sería el realismo abstracto y desde un punto de vista introspectivo”, señaló.

Cruz compartió que para llegar a este libro pasó 5 años en revisión desde que terminó de escribirlo. Es una forma de “añejar los poemas” para ser “lo más limpio posible”, dijo y este proceso a su vez le permite reconocer con distancia quién era, cómo escribía y porqué y ser muy crítico consigo mismo.

“Pienso que la clave en mi poesía es tratar ver los diferentes momentos de la escritura”, comentó, “Pienso que pasa un proceso similar en la memoria. Recordamos lo que queremos y pienso que con el verso es muy similar en el sentido de que lo que dije en cierto momento puede ser que lo vea luego con ojos de extranjero, porque ya no estoy apegado a lo que escribí, ya no me pertenece, ya lo solté como idea y entonces lo puedo revisar más críticamente y eso me permite ser muy cruel conmigo mismo, muchas veces”.

Antonio Gamoneda, ganador de la categoría de Trayectoria, y David Cruz, ganador de la categoría de Obra Inédita.

Al respecto de la idea de dedicar los poemas de la primera parte a los autores del pasado, Cruz agregó que “uno debe saber cuáles son esas piedras angulares que dictan lo que estás haciendo […] Y este libro parte de hacer un homenaje a voces anteriores, como decía T. S. Elliot, ‘leer a un poeta es revivirlo’, y siento que el libro más allá de cualquier cosa es un homenaje a la tradición”.

El libro, que se espera esté listo para su presentación durante la Feria Internacional del Libro 2021 en septiembre, comparte galardón con la trayectoria del poeta español Antonio Gamoneda, a quien Cruz tuvo oportunidad de conocer y cuya coincidencia en el PIMAPLE destacó.

“El premio tiene dos regalos maravillosos que es, estar con Gamoneda, me parece algo increíble. Recuerdo justo el año pasado que a la trayectoria premiaron a Anne Carson y qué increíble haber ganado el premio y estar a la par de Anne Carson y creo que esa fue también la motivación para querer participar este año y que sea Gamoneda me parece maravilloso porque siento que es de los poetas más grandes que tiene nuestra lengua actualmente, además es un poeta muy comprometido con su obra”, comentó.

“Y el otro factor es que en el jurado está María Negroni también es un premio extra. Que la figura de María Negroni valore lo que uno hace, y por supuesto María Baranda también, es un premio por el que estoy más que agradecido”, agregó.

Por último, el también autor de “Natación nocturna” (Editorial Costa Rica, 2005), con el que ganó el Premio Nacional Joven Creación en Costa Rica, aprovechó la oportunidad para señalar su reciente cercanía con el norte de México.

“Siento que los últimos 3 años, viviendo en El Paso, he conectado mucho con el norte de México y me gusta el hecho de ganar el premio porque hasta cierto punto me siento como alguien que está invitado al norte de México y con mi obra llevar el nombre de Coahuila y la distinción de Coahuila”, concluyó.