Desde agosto del 2020 inició la contracción del crédito bancario como consecuencia de la crisis económica por la pandemia de Covid-19. Foto: Tomada de Internet
Desde agosto del 2020 inició la contracción del crédito bancario como consecuencia de la crisis económica por la pandemia de Covid-19

En febrero, la cartera de crédito vigente de la banca comercial al sector privado se redujo 6% en su comparación real anual. Con ello, sumó su séptimo mes consecutivo de bajas.

Desde agosto del 2020 fue que inició la contracción del crédito bancario como consecuencia de la crisis económica por la pandemia de Covid-19. Ese mes disminuyó 1.4%, y de ahí la caída cada vez ha sido más pronunciada. En septiembre fue de 1.6%, en octubre de 2.5%, en noviembre de 4.2%, en diciembre de 4.6% y en enero del presente año de 5.1 por ciento.

De acuerdo con los Agregados monetarios y actividad financiera del Banco de México (Banxico), en febrero de este año el saldo de la cartera total vigente de la banca comercial al sector privado fue de 4.59 billones de pesos, una disminución real anual de 6 por ciento.

La cartera de consumo fue la que siguió con una caída más pronunciada, ahora de 13.6% cuando un mes antes fue de 12.7%. Aquí el saldo fue de 950,400 millones de pesos.

Personales, con el mayor desplome

Pero dentro del portafolio de consumo, fueron los créditos personales los que mostraron el mayor desplome con 23% (22.3% en enero).

A estos les siguieron las tarjetas de crédito con una caída de 16.4% y los de nómina con 7.1%. Los destinados a la adquisición de bienes de consumo duradero (ABCD) -en los que se incluye el financiamiento automotriz- mostraron una contracción de 4.4 por ciento.

En lo referente al crédito a empresas y personas físicas con actividad empresarial, la caída en febrero fue de 5.9% en su comparación real anual, con un saldo de 2.58 billones de pesos.

En contraparte, el crédito para vivienda siguió con crecimiento aunque con una ligera desaceleración. En febrero, este tipo de financiamiento aumentó 4.5% en su comparación anual, cuando en enero el crecimiento fue de 4.9%. El saldo alcanzó los 990,600 millones de pesos.

El saldo del crédito otorgado a intermediarios financieros no bancarios se ubicó en 68,800 millones de pesos, un decremento de 27.1 por ciento.