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El refugio, donde viven 80 mininos de todas las razas, tamaños y colores, acostumbra dar a sus huéspedes una hora de esparcimiento por la mañana para que salgan a jugar, a pasear o a tomar el sol en el patio

Hoy que es Día de Brujas, el Refugio Santuario Paraíso Gatuno de Saltillo se encuentra en alerta máxima.

Y en el transcurso de la jornada mantendrá vigilancia humana y canina.

Esto porque, según los encargados de este albergue, gente que se dedica a la práctica de la brujería sale en busca de felinos para realizar sus hechicerías.

“El año pasado nos tocó ver a dos gatos negros muertos, a tres cuadras de la casa, tirados, uno en un baldío, y otro en una esquina. Los dos en bolsas de plástico. Uno con hierbas y el otro abierto por el vientre, con listones y tierra”, dice Carlos Rodolfo Valenzuela Valenzuela, uno de los encargados de este asilo animal.

El refugio, donde viven 80 mininos de todas las razas, tamaños y colores, acostumbra dar a sus huéspedes una hora de esparcimiento por la mañana para que salgan a jugar, a pasear o a tomar el sol en el patio.

Hoy, que es Halloween, nadie saldrá.

“Este día nadie sale y nos mantenemos en alerta máxima hoy y mañana y es poner más atención y dejar a los perros del refugio cerca de los gatos, ya que hay personas en el lugar donde vivimos que practican brujería”, comentó José Salvador Orta Celestino, también cuidador de este albergue que tiene su sede en un ejido de la Sierra de Arteaga.