Damián Álvarez (c) de Tigres besa la copa tras el partido de vuelta correspondiente a la final del Torneo Apertura 2017, entre el Monterrey y el Tigres en el Estadio BBVA de la ciudad de Monterrey, Nuevo León (México). Foto: EFE
Álvarez, de 38 años e ídolo en el conjunto felino, había anunciado su retiro a principios de la temporada y, a pesar de que no jugó ni un minuto en las finales, sus compañeros lo eligieron para levantar el trofeo de campeón.
No puedo pedir más. Si buscaba algo perfecto, soñado, es esto, se cumplió"...
Damián Álvarez

El futbolista argentino nacionalizado mexicano Damián Álvarez puso fin a su carrera el domingo después de que su equipo, Tigres, se consagrara campeón de la Liga mexicana como visitante ante Rayados de Monterrey.

Álvarez, de 38 años e ídolo en el conjunto felino, había anunciado su retiro a principios de la temporada y, a pesar de que no jugó ni un minuto en las finales, sus compañeros lo eligieron para levantar el trofeo de campeón.

Damián Álvarez (c) de Tigres levanta la copa tras el partido de vuelta correspondiente a la final del Torneo Apertura 2017, entre el Monterrey y el Tigres en el Estadio BBVA de la ciudad de Monterrey, Nuevo León (México). Foto: AP

"No puedo pedir más. Si buscaba algo perfecto, soñado, es esto, se cumplió", aseguró el ex jugador de River Plate. Álvarez consiguió su quinta Liga en México, donde además ganó una Copa MX. Con Pachuca consiguió tres "Concachampions" y una Copa Sudamericana.

"Este grupo es tan grande y genuino en su nobleza, por eso cuesta mucho despedirse, ellos me mostraron que la grandeza pasa por otro lado, no solo en ganar títulos, eso es lo que me llevo", agregó. "Estábamos en la antesala de la historia de Tigres y lo teníamos que conseguir, esto no se lo va a olvidar nadie", concluyó.

Damián Álvarez pone fin a su carrera. Fotos: AP/EFE/Cuartoscuro

Después de su paso por River y una breve aventura por la Reggina en Italia, Álvarez llegó al fútbol mexicano con el Monarcas Morelia, donde jugó entre 2003 y 2006. Después tuvo un exitoso paso por Pachuca antes de sumarse al equipo norteño, donde se encuentra desde 2010.

El sábado pasado, durante el último entrenamiento de Tigres antes de la final decisiva, los más de 30,000 aficionados presentes en el estadio felino corearon el nombre de Álvarez, que no pudo resistir el llanto, emocionado por la demostración del público.

"Fue uno de los momentos más especiales, me sentí emocionado por el cariño de la gente, eso no se compra, es lo que siempre tiene que saber un jugador más allá de lo que pueda ganar, eso es lo que más me enorgullece", manifestó el extremo, que tuvo un muy breve paso por la selección mexicana, donde disputó dos partidos amistosos en 2012.