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No fueron por ellos, por lo que corren el riesgo de ser sacrificados

Los diversos grupos ambientalistas y de protección a los animales que se harían cargo de los 16 perros de la llamada “jauría de Brisas” que fue reportada en abril pasado por atacar en varias ocasiones a vecinos del sitio, ya no pasaron a recogerlos y serían sacrificados.

“Les hemos avisado que están ahí y que los perros están esterilizados, pero no han pasado por ellos”, señaló Sara Jiménez, coordinadora de Educación Ambiental del municipio de Saltillo.

Luego de los reportes por ataques que cometió este grupo de canes a varias personas, la Dirección de Control Canino llegó a un convenio con el propietario de un predio en el que se resguardaban los animales para retirarlos y buscarles hogar a cada uno.

 

Sin embargo, aunque diferentes agrupaciones señalaron que se harían cargo de los perros, éstos siguen en las instalaciones de Control Canino municipal.  “Todavía están en Control Canino (los perros), había grupos de ambientalistas que se querían hacer cargo de ellos pero no han pasado por ellos. Lo que pasa es que tampoco los podemos obligar, ellos dicen que lo van a hacer, pero no los podemos obligar”, señaló.

Indicó no disponer de las cifras de sacrificios, pero que se hace el esfuerzo por lograr hallar una familia a la mayor cantidad de canes posible, a fin de evitar tener que sacrificarlos.

Entérese

Al anunciar que se sacrificarían a los perros atrapados en la colonia Brisas, defensores de animales los pidieron en adopción.

José Reyes


José Reyes Quintero. Orgullosamente periodista de VANGUARDIA desde noviembre de 1999, aunque mi incursión en el periodismo se remonta al año de 1988, cuando inicié mi carrera en Monterrey, mi ciudad natal, donde estudié la carrera de Ciencias de la Comunicación en la UANL. He cubierto desde actividades policiacas hasta deportivas, incluso sociales, siempre en el periodismo escrito.  Actualmente me especializo en temas electorales, políticos, de seguridad y legislativos. Vivo de la palabra y como tal, me esfuerzo al máximo por respetar nuestro idioma.