130 mil 442 mexicanos esperan ser deportados de Estados Unidos.  El presidente Barack Obama que en campaña recabó votos latinos con su sonriente “yes we can”. 

Su administración mantiene récord de deportaciones expulsando, incluso a indocumentados con muchos años trabajando en el país.

En el año 2000 Bill Clinton deportó a 188 mil, George W. Bush a 359 mil, pero el carismático y encantador Obama  lleva 2.5 millones y va por más.

La hispana Cecilia Muñoz, quien desde el primer período fuera el rostro de la política migratoria, en enero del 2012  fue instalada por el Mandatario al frente  del Consejo de Política Interna de la Casa Blanca, para coordinar el proceso de las propuestas legislativas que impulsaría el Gobierno de Obama, así como supervisar la implementación de las políticas públicas.

Muñoz se refirió a los inmigrantes deportados como personas que han cometido “delitos muy graves” y subrayó que los indocumentados recién llegados siguen siendo una prioridad.

Las manifestaciones de familias divididas han puesto en sus pancartas: “Obama deportador en jefe”.  No más familias divididas.

La deshumanización de enviar de regreso a 68 mil menores no acompañados. La criminalización y discriminación, las redadas caracterizadas por violencia,  son hechos suficientes para que Barack Obama merezca más el título de deportador en jefe, que el Premio Nobel de la paz 2009 “por apostar por un mundo sin armas nucleares”.  

O sea; es premiado por puro bla bla.   Qué diferencia con Nelson Mandela, que estuvo al nivel de Mahatma Gandhi o Martin Luter King.

Lo que Nelson Mandela logró en Sudáfrica, sentenciado a cadena  perpetua lo convirtió en un poderoso símbolo de resistencia para el ascendente movimiento antiaparthed, negándose en repetidas ocasiones a comprometer su posición política, para obtener su libertad.  Pocos hombres han cambiado el rumbo de la historia y Nelson Mandela lo hizo.

Aparthed significa separación.   Justamente a lo que se ha dedicado Barack Obama.  Al aceptar el Nobel a escasos meses de tomar posesión como Presidente de los Estados Unidos de América, ahí perdió todo su capital moral y puso de rodillas su voluntad política.  

¡Decídete a ser feliz hoy!    
 
   @_A_lfonsina