Tribunal Electoral de Coahuila | Foto: Vanguardia
El órgano jurisdiccional estimó que los actores debieron de haber acudido primero a los órganos de justicia interna de Morena

El Tribunal Electoral de Coahuila desechó de plano la demanda de Mario Ricardo Hernández del Bosque contra la postulación de Ariel Maldonado Leza como candidato a la alcaldía de Ramos Arizpe por Morena.

En la misma sesión, tuvieron el mismo destino los Juicios para la Protección de los Derechos Político Electorales del Ciudadano contra la postulación de las candidaturas de Armando Guadiana, en Saltillo; y de Emilio de Hoyos, en Acuña, promovidos por Javier Plata y Miguel Baena, respectivamente.

Por unanimidad, el órgano jurisdiccional estimó que los actores debieron de haber acudido primero a los órganos de justicia interna de Morena, por lo que reencauzó los tres recursos a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de ese partido.

Hernández del Bosque, Plata y Baena impugnaron las designaciones de los tres candidatos al asegurar que incumplieron con las reglas previstas en la normativa interna de su partido para ser registrados.

Las autoridades responsables señaladas por los impugnantes fueron la Comisión Nacional de Elecciones de Morena, el CEN de ese partido  y Tanech Sánchez Ángeles, delegado morenista en Coahuila.

“Se propone desechar de plano las demandas presentadas y reencauzarlas a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena porque los promoventes no agotaron el principio de definitividad contemplado por la Ley de Medios de Impugnación como requisito de procedencia en los juicios para la ciudadanía”, resolvió el Tribunal.

“Lo anterior ya que debe privilegiarse la sustanciación y resolución de cuestiones partidistas ante los órganos de justicia interna, a efecto de evitar la judicialización de los asuntos de los partidos políticos y preservar con ello los principios constitucionales de autoorganización y autodeterminación de los cuales se encuentran dotados”, abundó.

Añadió que bajo esa premisa se estima que debe de agotarse la instancia de justicia partidista por constituir la vía idónea, apta y suficiente para analizar las pretensiones de los promoventes en el contexto de los procedimientos internos de selección de candidaturas.