El contingente de 800 policías y 300 oficiales de migración forma parte de un pacto con el secretario interino de Seguridad Nacional de EU, Kevin McAleenan, para frenar la migración irregular hacia su país

El gobierno de El Salvador desplegó un contingente de 800 policías y 300 oficiales de migración para reforzar las principales fronteras del país, prevenir el tráfico ilegal de personas y combatir al crimen transnacional.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Rogelio Rivas, explicó que con este contingente de policías se unirán funcionarios de migración, para golpear a las estructuras criminales que negocian con la vida de las personas, pero también a los grupos violentos que obligan a la población a la migración forzada.

“Estamos empeñados en mejorar la seguridad pública, por eso hemos venido hasta aquí a lanzar nuestro nuevo sistema de patrullas fronterizas. Este será un brazo estratégico que empuñaremos para combatir el crimen organizado”, dijo Rivas en sus discursos ante el contingente de policías y oficiales de migración.

Las patrullas que estarán formadas por tres oficiales de migración y dos policías “establecerán puntos de control en los pasos y límites territoriales, incluyendo los pasos ciegos con países vecinos del llamado Triángulo Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador), pero también vigilarán el ingreso de connacionales y extranjeros en las terminales aéreas de los aeropuertos de El Salvador”, explicó.

 

El despliegue de las patrullas comenzó en La Hachadura, un cruce fronterizo con Guatemala ubicado en el departamento de Ahuachapán, a 126 kilómetros al oeste de la capital.

Estos grupos han sido dotados con carros todo terreno, drones, helicópteros y equipo especializado que les permita garantizar la afectividad de los operativos.

Riva refirió que desde que asumió el cargo el 1 de junio han incrementado los controles vehiculares y los patrullajes de la policía en las carreteras hacia las fronteras, logrando la captura de 159 traficantes de personas, conocidos como coyotes. Han capturado también a 469 personas a las que se les atribuyen diferentes delitos, entre ellas tráfico ilegal de personas, contrabando de mercaderías, uso de documentos falsos, al tiempo en que han rescatado a 362 niños y adolescentes, víctimas de tráfico de personas.

Esta patrulla fronteriza es parte de un acuerdo con el secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kevin McAleenan, quien en los últimos meses ha realizado varias visitas a la región para buscar acuerdos que ayuden a frenar la migración irregular hacia su país.

Durante la reciente visita de McAleenan, el presidente salvadoreño Nayib Bukele explicó que las medidas que va aplicar para combatir la migración irregular son las mismas que dispuso desde que asumió el poder el 1 de junio, pero señaló que las reforzará.

“Con el lanzamiento de las patrullas fronterizas se va atacar a las estructuras del crimen organizado que operan mediante la modalidad de tráfico de personas, contrabando y también delitos relacionados con las drogas”, dijo a The Associated Press Ricardo Sosa, un criminólogo experto en temas de seguridad y pandillas.

Agregó que “es oportuno y es un nuevo intento de abordar la temática con un bloqueo conjunto. Se están sumando esfuerzos y creo que los gobiernos se han dado cuenta de que no pueden seguir esta lucha de manera aislada, sino vía colaboración entre las naciones de la región”.

Cesar Ríos, que dirige el Instituto Salvadoreño del Migrante, señaló que las personas que porten sus documentos continuarán saliendo del país sin ninguna restricción. Sin embargo, la presencia de patrullas fronterizas “puede traer consecuencias porque las familias que se movilizan huyendo no van con un traficante de personas, van protegiendo sus vidas y se van a enfrentar a un cerco de seguridad en las fronteras”.

Según un convenio centroamericano de libre movilidad conocido como CA-4, suscrito en 2006 por Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, los ciudadanos de los países firmantes pueden circular sin restricciones y sólo portando sus documentos de identidad nacional. Sin embargo, a los menores de edad se les exige pasaporte para evitar el tráfico ilegal de niños.

Según estimaciones de organizaciones que trabajan con los migrantes, hasta el último año unos 300 salvadoreños salían cada día rumbo a Estados Unidos en busca del “sueño americano”, pero Ríos dijo que debido a las restricciones en la frontera sur de Estados Unidos y el cerco impuesto por el gobierno mexicano “hay menos personas de nuestra región que están saliendo diariamente”.