De visita en Saltillo para participar en el Congreso “Sustentabilidad Energética: Retos y Oportunidades”, a realizarse hoy y mañana viernes, el Premio Nobel mexicano charló con VANGUARDIA . OMAR SAUCEDO
Dice que México puede copiar las buenas prácticas de EU y aprender de los errores

Mario Molina no tiene dudas: “es posible extraer el gas de lutitas, mediante el fracking, de manera ambientalmente responsable… cuidando el agua”.

Asegura que no se trata de una especulación. “Eso ya se hizo. O sea, no lo estamos inventando: ya se está haciendo así en Estados Unidos, porque pues después de todos los desastres que hicieron, pues ya se demostró que sí se puede”.

Viniendo de él, la afirmación tampoco es una novedad: el centro que dirige, autodefinido como “un puente de soluciones prácticas entre la ciencia y las políticas públicas en materia de energía y medio ambiente”, lo dijo desde el 2014 cuando publicó “La opinión del Centro Mario Molina respecto a la producción sustentable de gas y aceite de lutitas en México”.

En dicho documento, el Centro concluye que “a la luz de la experiencia internacional y en virtud de los avances tecnológicos recientes, hoy en día en México es posible desarrollar el gas y el aceite de lutitas de forma segura y respetuosa con el medio ambiente”.

De visita en Saltillo para participar en el Congreso “Sustentabilidad Energética: Retos y Oportunidades”, a realizarse hoy y mañana viernes, el Premio Nobel mexicano charló con VANGUARDIA sobre la posición que ha desarrollado sobre el fracking que implica recomendar el uso de la técnica y advertir sobre las condiciones a realizarse.

Es posible extraer el gas de lutitas, mediante el fracking, de manera ambientalmente responsable… cuidando el agua
Mario Molina, Premio Nobel de Química

HAY RIESGOS AMBIENTALES

Con la misma claridad con la cual Molina asegura que es posible explotar el gas shale de forma amigable con el medio ambiente, advierte que para eso debe realizarse una especie de “blindaje” que impida reproducir las experiencias negativas ocurridas en EU durante la primera etapa de uso de la técnica.

“…es muy importante reforzar el cuidado ambiental. Porque la manera convencional como el Gobierno cuida estas cosas (en México), pues no tiene suficiente gente, ni tiene suficiente fuerza para hacerlo bien”, señala.

Para evitar reproducir los errores cometidos en EU –y con ello conjurar los riesgos inherentes–, Molina recomienda copiar las buenas prácticas existentes en ese país, pero “tendríamos que asegurarnos que copiáramos lo que sí funciona”.

Imitar las buenas prácticas de nuestro socio comercial, abunda, resultaría exitoso en nuestro País “porque tenemos la misma fuente geológica que en Texas. Entonces, lo que funciona allá bien, también puede funcionar aquí en México”.

Advierte que para eso debe realizarse una especie de “blindaje” que impida reproducir las experiencias negativas ocurridas en EU durante la primera etapa de uso de la técnica. OMAR SAUCEDO

El documento que contiene la opinión de su Centro sobre el tema, formula 25 recomendaciones, una de las cuales tácitamente pone el énfasis en la debilidad institucional del Estado Mexicano para hacer cumplir las normas ambientales y por ello plantea la necesidad de diseñar un sistema de inspección “riguroso y efectivo”.

Cuestionado sobre las reservas de los escépticos respecto de que algo así sea posible en México, Molina asegura que “si lo hacemos como condición, si lo trabajáramos con el gobierno de manera explícita, sí se puede”.

Asegura que ya lo hemos hecho en el pasado, como cuando era necesario mejorar las gasolinas para disminuir la contaminación del aire. “Al principio eso parecía imposible... sí se pudo cambiar, quitándole el plomo”.

Modera el optimismo, sin embargo, al advertir que no se trata simplemente de observar buenas prácticas en el exterior, sino de comprometerse con ellas.

“No funciona con la política convencional que tiene México para cuidar el medio ambiente... eso habría que arreglarlo”, asevera.

No funciona con la política convencional que tiene México para cuidar el medio ambiente... eso habría que arreglarlo”,
Mario Molina, Premio Nobel de Química

NO ES LA PANACEA

Molina también advierte que, aun cuando a México “le conviene” comenzar a explotar el gas y aceite de lutitas, porque implica “un beneficio económico enorme para el País”, es necesario tener claro que es sólo “una solución de transición”.

Y esto es así, precisa, porque “ya tenemos urgencia de resolver el problema del cambio climático”, lo cual implica que “vamos a tener que dejar de usar combustibles fósiles, pues a lo mejor en una década o algo así”.

Por ello, enfatiza Molina, al tomar la decisión de explotar los yacimientos existentes debe quedar claro que ésta sería “una inversión temporal y no es una inversión a 50 años como sería las inversiones normales de combustibles fósiles”.

Dejando claro que no estamos frente a una panacea, Molina no duda en afirmar que deberíamos apostar por esta opción “como una medida de transición”, pues extraer el gas que se encuentra en el subsuelo “es mejor que importarlo”.

Al final, insiste, tendremos que prescindir también del gas –como de todos los combustibles fósiles–, pero aún “necesitamos cierta cantidad de tiempo para realmente llegar a una situación donde podamos reducir drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero”.