Percance. El accidente ocurrió el pasado 30 de mayo en la colonia Guayulera; los familiares de Rubí exigen justicia. Juan Francisco Valdés
Rubí y Édgar dejaron a un bebé de dos años en orfandad, un joven embistió su moto; su pareja falleció el mismo día del accidente

Rubí “N”, de 17 años, murió en la cama 155 de la Clínica Dos del Seguro Social, donde permaneció más de un mes internada a causa de un accidente de motocicleta que ocurrió en la colonia Guayulera.

El número de víctimas aumentó a dos, ya que su novio, Édgar Humberto, falleció horas después del percance.

Ahora los familiares exigen castigo con todo el peso de la ley para el probable responsable, que ha sido identificado como Héctor Demián “N”, de 19 años.

Los familiares aseguran que desde un principio fue protegido por las autoridades municipales quienes se negaron a detenerlo.

Mientras que en la Fiscalía General del Estado (FGE) las lesiones de Rubí las clasificaron como no graves.

También aseguran que hubo negligencia por parte de los médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pues la joven tuvo tres paros.

Fue el pasado 30 de mayo cuando Rubí, en compañía de su novio de 16 años, regresaba de comprar una pizza, y se dirigían a casa en moto.

En el cruce de las calles Ignacio Ramón y Pedro Ampudia una camioneta tipo Journey se les atravesó al paso.

El responsable, aparentemente ebrio, permaneció en el lugar según vecinos y ante la mirada de oficiales de tránsito los papás acudieron en su “rescate” para meterlo a su domicilio.

Horas más tarde el jovencito murió. Un par de días después, el presunto homicida imprudencial se presentó ante el Ministerio Público, sin embargo, según la familia de Rubí, desde entonces alegó ser el afectado y no quiso aceptar su culpabilidad.

La Fiscalía General del Estado había informado que el caso sería judicializado, sin embargo a la fecha no se pasa el expediente al Centro de Justicia Penal.

Fue alrededor de las 12:54 horas del mediodía de ayer que Rubí murió, por lo que su familia exige justicia. Aseguran que la familia del responsable se niega a pagar los daños.

Rubí y Édgar dejaron a un bebé de dos años en orfandad.