La CE dictaminó que Starbucks y Fiat deberán devolver cantidades que oscilan entre 20 y 30 mde por las ventajas fiscales ilegales. Fotos AP
En el caso de Starbucks, el pacto fiscal con Holanda se remonta a 2008, cuando realizó la operación a través de su filial Starbucks Manufacturing EMEA.

La Comisión Europea (CE) dictaminó hoy que tanto Starbucks como Fiat deberán devolver cantidades que oscilan entre 20 y 30 millones de euros por las ventajas fiscales ilegales obtenidas por parte de los gobiernos de Holanda y Luxemburgo.

Las cantidades exactas a devolver se determinarán por las autoridades nacionales de acuerdo con los requerimentos de la Comisión Europea.

"Reducir artificialmente la carga fiscal a una empresa no está en línea con las normas de la Unión Europea. Es ilegal", afirmó la comisaria europea de la Competencia, Margrethe Vestager. "Con esta decisión espero que el mensaje llegue a todos los Estados miembro y a las compañías. Todas ellas, grandes o pequeñas, multinacionales o no, deben pagar su cuota justa de impuestos", añadió.

Las decisiones fiscales anticipadas son emitidas por los paises para explicar el método que han utilizado para calcular los impuestos a contribuyentes específicos y son legales.

Sin embargo, las decisiones fiscales anticipadas o "tax rulings" utilizadas para Starbucks en Holanda y la filial de finanzas del grupo Fiat en Luxemburgo son "métodos muy complejos y artificiales" que no reflejan la realidad económica y que, por consiguiente, "reducen la cantidad de impuestos reclamados a las compañías", dictaminó la Comisión.

Esta situación otorga a las empresas favorecidas "unas condiciones de ventaja competitiva sobre otras compañías normalmente más pequeñas", comunicó el Ejecutivo.

En el caso de Starbucks, el pacto fiscal con Holanda se remonta a 2008, cuando realizó la operación a través de su filial Starbucks Manufacturing EMEA. En este caso, la decisión fiscal anticipada permitía a esta compañía pagar un precio mucho más elevado a su filial suiza por los granos de café y abonaba un precio excesivamente alto por un royalty a la filial británica.

Fiat, por su parte, realizó el pacto a través de la filial que ofrece servicios financieros a las empresas del grupo: Fiat Finance and Trade. Según la Comisión Europea, el acuerdo fiscal fechado en 2012 permitía a FTT cobrar un precio por debajo del mercado por esa financiación, que, además, estaba gravado a tipos muy bajos en Luxemburgo.

La Comisión Europea tiene en marcha otras investigaciones para descubrir marcos fiscales generosos con empresas como Amazon en Luxemburgo o Apple en Irlanda.

Luxemburgo ha rechazado las conclusiones a las que ha llegado la Comisión Europea.

"Luxemburgo está en desacuerdo con las conclusiones alcanzadas por la Comisión Europea en el caso de Fiat Finance and Trade y se reserva todos sus derechos" ha comunicado el ministro de finanzas en un comunicado. "No ha demostrado de ninguna manera que Fiat Finance and Trade haya recibido ayudas especiales dentro del marco legal de Luxemburgo. No consideramos que que Fiat Finance Trade haya recibido ayudas estatales ilegales".

Por su parte, el Ejecutivo holandés mostró su sorpresa ante las conclusiones de la Comisión. "El método empleado por el gobierno holandés es reconocido internacionalmente."