Filipinas devolvió hoy a Canadá 69 contenedores llenos de desperdicios que, según las autoridades, fueron transportados ilegalmente. Foto: AP
Activistas ambientales, entre ellos de Greenpeace y EcoWaste Coalition, celebraron la llegada del Bavaria a la bahía de Súbic, y s hicieron un recorrido en una pequeña embarcación con un banderín que decía “¡Filipinas: no es un tiradero!”.

Filipinas, uno de dos países del sudeste asiático que protestaron que las naciones más ricas los utilicen como tiraderos de basura, devolvió hoy a Canadá 69 contenedores llenos de desperdicios que, según las autoridades, fueron transportados ilegalmente.

La administradora del puerto libre de la bahía de Súbic, Wilma Eisma, dijo que las toneladas de basura fueron cargadas durante la noche en el barco de carga M/V Bavaria, que zarpó en una travesía de 20 días hacia el puerto canadiense de Vancouver para poner fin a un “capítulo sucio de nuestra historia”. El Bavaria hará una escala en un puerto taiwanés antes de dirigirse a Canadá, agregó.

Activistas ambientales, entre ellos de Greenpeace y EcoWaste Coalition, celebraron la llegada del Bavaria a la bahía de Súbic, y s hicieron un recorrido en una pequeña embarcación con un banderín que decía “¡Filipinas: no es un tiradero!

Varios activistas de Greenpeace muestran la pancarta "Filipinas no es un vertedero' delante del carguero MV Bavaria, el buque fletado para devolver contenedores con residuos a Canada, en Olongapo, en Zambales (Filipinas). Foto: EFE

El presidente Rodrigo Duterte había advertido que enviaría de regreso la basura, que según autoridades, fue transportada a Filipinas en 103 contenedores en 2013 y 2014, y fue declarada falsamente como desperdicios plásticos reciclables. Varios contenedores de basura fueron eliminados, algunos en un relleno sanitario, dejando 69 contenedores de desechos eléctricos y basura ordinaria, incluidos pañales usados, que se está descomponiendo en dos puertos filipinos.

El gobierno filipino retiró a su embajador y cónsules en Canadá a principios de mes debido a que Ottawa incumplió con el plazo del 15 de mayo para llevarse los desechos.

Creo que el mensaje que estamos enviando al mundo es que no seremos permisivos y, además, que el presidente es alguien con quien contar”, declaró Eisma a The Associated Press.