Nicolás Maduro recibió una visita consular en cárcel de Nueva York
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La pareja enfrenta acusaciones federales en territorio estadounidense y espera audiencia judicial programada para el próximo 26 de marzo a las 11 de la mañana
NUEVA YORK.- Mientras aguardan en una cárcel de Nueva York su próxima audiencia judicial, el presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, recibieron una visita consular de un funcionario venezolano el pasado 30 de enero.
De acuerdo a una notificación de la Fiscalía y la defensa al juez, disponible este miércoles en el archivo digital del caso, Maduro y Flores recibieron ese día a “un funcionario que representaba a la República de Venezuela para ayudar a facilitar a los acusados cualquier servicio que necesitaran”.
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El documento, entregado ayer martes, destaca que el juez Alvin Hellerstein ordenó a la Fiscalía, en la primera comparecencia de los acusados el pasado 5 de enero, que les facilitara acceso a servicios consulares mientras siguen bajo custodia.
Fue a principios de este mes que la Fiscalía, con el consentimiento de la defensa, solicitó aplazar la fecha inicial del 17 de marzo y el juez Hellerstein accedió a la petición ese mismo día, según consta en el archivo.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York argumentó el aplazamiento de la audiencia porque necesitaba más tiempo para reunir pruebas, permitir que la defensa las revise y que esta decida qué mociones presentará antes del juicio, a lo que el juez accedió “en interés de la justicia”, indica el documento.
Maduro y Flores están detenidos desde el 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses los capturaron en Caracas en una operación que los trasladó a territorio norteamericano para enfrentar cargos federales relacionados con narcotráfico. En su primera aparición ante la justicia estadounidense, Maduro se declaró “inocente” de los cargos que se le imputan.
Las autoridades estadounidenses han sostenido que los acusados gozarán de los servicios consulares y del debido proceso mientras se desarrolla el procedimiento legal en su contra, que sigue bajo jurisdicción federal en Nueva York.