A la vez, el Comité Judicial de la cámara baja anunció que su primera audiencia pública sobre el proceso de evaluación de evidencia para formular cargos que ameritan la destitución del presidente, se llevará a cabo el 4 de diciembre

Nueva York. El abogado personal del presidente Donald Trump, Rudy Giuliani, quien se encuentra al centro de la investigación que podría desembocar en un juicio político de su jefe, fue vinculado hoy no solo con socios ucranianos acusados de actos corruptos sino también con un multimillonario venezolano bajo investigación por lavado de dinero en Miami.

A la vez, el Comité Judicial de la cámara baja anunció que su primera audiencia pública sobre el proceso de evaluación de evidencia para formular cargos que ameritan la destitución del presidente, se llevará a cabo el 4 de diciembre.

El florero de corrupción alrededor de la Casa Blanca se amplió con revelaciones del Washington Post que cuando Giuliani viajó a Madrid, en agosto para encontrarse con un asesor del presidente ucraniano y presionar a ese gobierno a investigar a los demócratas para favorecer a Trump en las elecciones de 2020, también estaba haciendo una tarea para otro cliente, el multimillonario venezolano Alejandro Betancourt López, en cuya mansión en España se alojó (junto con sus socios ucranianos-estadunidenses quienes aparentemente estaban interesados en negocios en Venezuela).

El venezolano había contratado a Giuliani para ayudarlo ante una investigación en su contra del Departamento de Justicia por sospechas de lavado de dinero y soborno.

Mientras tanto, en la Casa Blanca, Trump bromeó sobre el proceso de su impeachment al participar en la rara tradición presidencial anual de perdonar la vida de un par de pavos antes del Día de Acción de Gracias que se festejara este jueves, y comentó que los pájaros ya habían sido convocados por el jefe del Comité de Inteligencia para testificar. Al igual que los pavos, Trump y sus estrategas y aliados siguen convencidos de que el Senado bajo control republicano le perdonó la vida en el caso de que, como se espera, enfrente un juicio político.

El Comité Judicial de la cámara baja se prepara para asumir la responsabilidad del proceso de impeachment, programando su primer audiencia donde expertos legales reconocidos se enfocarán en definir las bases constitucionales para la evaluación y formulación de cargos para un impeachment.

Ahí se evaluará si proceder a formular cargos que ameritan la destitución del presidente -conocidos como “artículos de impeachment”- que serán sujetos a la aprobación del pleno de la cámara baja y, si son aprobados, enviados al Senado para presentarse en el juicio politico del presidente.

El presidente del Comité Judicial, el demócrata Jerrold Nadler, envió una carta a la Casa Blanca invitando al presidente y/o sus representantes a participar en la audiencias tal como fue establecido por las reglas aprobadas por la cámara baja.

Aunque Trump ha comentando que le gustaría testificar junto con varios integrantes de su gabinete, argumentó de nuevo hoy que no lo ha permitido por considerar el proceso como un ataque contra la presidencia misma, y que tiene que defender el puesto para futuros mandatarios.

Sin embargo, un juez federal acaba de desechar los argumentos de la Casa Blanca de que sus altos funcionarios gozan de una “inmunidad absoluta”, declarando en su fallo que “los presidentes no son reyes” al ordenar que el ex abogado de la Casa Blanca Don McGahn debe cumplir con la orden de comparecer ante el Congreso. Sin embargo, el Departamento de Justicia hoy ya apeló la decisión.

Por ahora, los demócratas están evaluando los cargos relacionados con el abuso de poder y obstrucción de la justicia para formular los cargos y someterlos a una votación ante el pleno de la cámara antes de la Navidad y con ello, si son aprobados, enviarlos al Senado para un probable juicio político a principios de enero.

La encuesta mas reciente, de Reuters/Ipsos, difundida hoy registra que la opinión pública por 47 por ciento contra 40 favorece el impeachment de Trump.