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Jorge Salvador Guzmán Cortés, representante del obispo en la Región Centro, detalló que ya son cuatro meses que prevalece esta situación y se vieron en la necesidad de cerrar sus puertas

Mas del 50 por ciento de las iglesias de la Región Centro del estado de Coahuila, se encuentran en medio de una crisis económica y de seguir prolongándose la reanudación de actividades a consecuencia de la pandemia, sus diversas instalaciones no podrían sostenerse.

Jorge Salvador Guzmán Cortés, representante del obispo en la Región Centro, detalló que ya son cuatro meses que prevalece esta situación y se vieron en la necesidad de cerrar sus puertas en tanto ahora subsisten de la caridad y solidaridad de la población. 

En cada parroquia existen cuatro personas laborando pero en las más grandes mantienen más de 12 personas en el personal.

“Ahora gracias a Dios y la generosidad de la gente no ha habido necesidad de que a nadie se le prive de su trabajo”, dijo el representante.

Expuso que “la iglesia ha vivido de la calidad y solidaridad de la gente”.

Además una de las instrucciones por parte de la Diócesis fue que todas aquellas parroquias que tuvieran proyectos de construcción expansión o de realizar algunas obras de carácter de ampliación de templos, pospusieran sus proyectos para subsistir con la intención  de que se diera énfasis de asegurar salario de trabajadores y cumplir compromisos que se tienen.

“Así es como se ha salido adelante”.

Dijo qué hay parroquias que  si estaban preparados para esta situación y otras no.

“En la Diócesis se ha enviado apoyos de distintas formas a cada una de las comunidades, después un grupo de laicos lo que hicieron fue organizarse para juntar apoyos para ayudar a las parroquias que tenía mayor necesidad de urgencia entonces, hasta el momento es así”.

Mencionó que al momento en la vicaría al menos de las 15 parroquias, son 8 las que están en estado crítico por la economía que viven. 

A través de esta publicación quizo agradecer a las personas que están ayudando.

“Hay mucha gente comprometida que sigue haciendo llegar sus donativos a su parroquia y eso es lo que está sosteniendo”.

 Se considera también el pedir prórroga para diferir ciertos pagos, como la cuestión del pago del agua, de las Iglesias principalmente y también los compromisos que se tiene como parroquia con la Diócesis”.

“Es gracias a la solidaridad y corresponsabilidad que después de cuatro meses seguimos llevando la tarea aun cuando estemos con las parroquias cerradas, la actividad de la iglesia continúa”.

“La ayuda a los más necesitados, seguimos entregando muchas despensas miles que se han entregado a este tiempo de pandemia a través del banco de alimentos, de Caritas sigue la ayuda de la iglesia, el municipio en ciertos programas se ha hecho solidario con las necesidades de l agente en ciertas áreas vulnerables”, dijo.

Se considera  que si esto se prolonga tendrían que adaptarse a la nueva realidad, por que la misma región esta viviendo situaciones dificles en términos de empleo y salarios y si la pandemia si esto llegase a prolongar más tiempo “hay cosas que no se van a poder seguir sosteniendo”.