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“Venga aquí, señor presidente. Aquí no se va a encontrar a la mamá de El Chapo, lo que se va a encontrar aquí es a muchas mamás que sí merecen un apretón de manos", dijo el hombre

Ulises Martell, padre de uno de los niños con cáncer que enfrentan el desbasto de medicamentos, llamó al presidente Andrés Manuel López Obrador a visitar el Instituto Nacional de Pediatría para “encontrarse con su dolor”.

“Al pequeño presidente de este gran país lo invito a que venga. En dos años lo he visto por todo México comer en fondas y restaurantes, tacos de guisado, tlayudas y hasta tamales”, declaró el papá de Matías, un niño de 11 años a quien le diagnosticaron cáncer cerca del tallo cerebral.

La agresividad del tratamiento provocó que dejara de producir la hormona del crecimiento, pero el hospital ya no se la puede proporcionar.

“Venga aquí, señor presidente, por cinco minutos se va a encontrar nuestro dolor. Aquí no se va a encontrar a la mamá de El Chapo, lo que se va a encontrar aquí es a muchas mamás que sí merecen un apretón de manos", dijo Martell en un video filmado desde el estacionamiento del Instituto Nacional de Pediatría.

“Señora (Beatriz Gutiérrez) Müller, deje de besar árboles, venga aquí a dar apoyo moral. Sabemos que no es médico. Tráigale un juguete a nuestros hijos y no me vaya a contestar que no es usted Santa Claus”, apuntó Ulises Martell.

El hijo de Ulises requiere de la aplicación de una inyección diaria durante aproximadamente dos años y cada caja de la hormona de crecimiento cuesta hasta 12 mil pesos. No recibir este tratamiento afecta a su estatura y al desarrollo de sus órganos.

“Nuestros hijos no se cansan de luchar. Por favor, cuando este gobierno nos dio la espalda, la sociedad civil nos tendió una mano”.

Desde antes de la pandemia de Covid-19, padres de niños con cáncer en todo el país han denunciado falta de medicamentos en los hospitales en los que antes recibían los tratamientos sin costo.