Iron Maiden / FOTO: Vanguardia
La banda, con 41 años de trayectoria, se presentó, la noche del martes en el Auditorio Banamex

Monterrey, Nuevo León.- Con una producción que dejo satisfecho a sus seguidores, las descargas alucinantes de su música y la personalidad que derrochan en el escenario, los músicos de Iron Maiden reglaron en Monterrey, una noche inolvidable.

Ellos, llegaron aquí como parte de su tour “The Book of Souls” que prácticamente enloqueció a las 8 mil asistentes que se dieron cita en el Auditorio Banamex.

La banda de heavy metal demostró que sigue siendo de los grupos de su género predilectos.

Los artistas se llevaron la ovación de la concurrencia desde que pisaron el escenario del inmueble, enclavado en el interior del Parque Fundidora.

El más consentido por los fans fue Bruce Dickinson, quien demostró que sigue en pie, a un año que le fue diagnosticado cáncer.

La primera gran “rola” de la velada fue "If Eternity Should Fail",  que se encargó de calentar un ambiente, ya de por sí bastante ardiente como los son todos los conciertos de Iron Maiden.

El encargado de saludar a la concurrencia fue el propio Dickinson, esto tras interpretar "Speed of Light".

FOTO: Vanguardia

La concurrencia estuvo integrada por muchos cuarentones, pero también gente joven.

El resto de los músicos:Steve Harris en el bajo, Nicko McBrain en la batería y los guitarristas Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers, también se llevaron sus ovaciones de parte del público.

Aunque la música de Iron Maiden es el eje medular de su espectáculo resalta su producción integrada por luces, una esmerada escenografía y pirotecnia.

A lo largo del concierto no dejaron de escucharse los gritos de apoyo para los artistas.

"Oé, oé, oé, oé... Maiden, Maiden", gritaron los fanáticos de la agrupación fundada en 1975 por Harris.

Otros de los temas de la velada fue “The Number of The Best”, que convirtió aquello en un manicomio gigante.

Desde luego, que la presentación no habría podido estar completa sin la presencia de Eddie, la mascota de la banda.

El nombre completo del icono de la legendaria agrupación es Eddie the Head y ese ser antropomórfico aparece en cada una de las portadas de las grabaciones de Iron Maiden y en sus actuaciones en directo.

FOTO: Vanguardia

En esta ocasión, a Eddie le fue arrancado el corazón en escenario y eso fue celebrado por los fanáticos.

El tiempo se fue rápido, al ritmo de cada una de las descargas musicales de Iron Maiden que se despidió por todo lo alto con “Wasted Years”.

 

Para recordar:

Convocaron a 8 mil fanáticos.

Dickinson lució bien, a pesar de haber sido diagnosticado hace un año con cáncer.

Los teloneros fueron: Revenage Age y Anthrax, que se encargaron de entusiasmar al respetable.

Los gritos de “Oé, Oé, Oé, Maiden, Maiden", no cesaron a lo largo de la noche.

Una de las rolas más ovacionadas: “The Number of The Beast”.