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La ficha que recién emitió la DEA considera prófugo de la justicia a Torres López y precisa que es acusado del delito de conspiración para el lavado de dinero.

MCALLEN.- Jorge Torres López pasó de ser exgobernador del PRI y miembro de una prestigiada familia empresarial de Saltillo a uno de los “fugitivos más buscados” por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por su sigla en inglés), debido a que fue uno de los peones de Humberto Moreira Valdés para depositar los fondos saqueados del erario de Coahuila en paraísos fiscales y bancos de Texas.

La ficha que recién emitió la DEA considera prófugo de la justicia a Torres López y precisa que es acusado del delito de conspiración para el lavado de dinero. Señala que es hispano, nacido en 1954, con cabello negro, ojos cafés y que su última dirección conocida en Estados Unidos estaba en Montgomery, Texas.

Documentos liberados por la Corte del Distrito de Texas sobre los procesos judiciales contra el exgobernador Torres López y el exsecretario de Finanzas Javier Villarreal Hernández confirman que ambos fueron cómplices de Humberto Moreira en la transferencia de unos 35 millones de dólares a Bermudas y bancos de Texas.

Humberto Moreira Valdez actualmente es investigado por esos delitos. Torres López es prófugo de la justicia y Javier Villarreal se declaró culpable del delito de lavado y recibirá sentencia el próximo mes de marzo.

Sin embargo, el exsecretario de Finanzas Villarreal Hernández ya está libre en San Antonio ya que al parecer negoció con las autoridades rendir testimonio para entregar al resto de los conspiradores.

Las investigaciones de los fiscales de Estados Unidos arrojaron que Humberto Moreira viajó en febrero de 2009 a San Antonio con miembros de su gabinete y empresarios en vuelos privados. El selecto grupo se reunió el 25 de febrero en el lujoso Club de Golf Sonterra junto con cuatro cómplices: Javier Villarreal, Jorge Torres, que en ese momento se desempeñaba como secretario de Desarrollo Social, y los empresarios Rolando y Casimiro González Treviño, dueños de la cadena de Televisión RCG de Coahuila y estaciones de radio.

En esa reunión el gobernador Humberto Moreira planeó el robo de fondos públicos de erario de Coahuila para depositarlos en cuentas particulares en las Bermudas.

Para abril del 2009, Jorge Torres López y Javier Hernández comenzaron a abrir cuentas de inversión en las Bermudas, a través del banco Butterfield and Son Limited, el cual opera en al menos en cinco paraísos fiscales.

Las autoridades estiman que a través de operaciones de divisas y transferencias bancarias manejaron más de 35 millones de dólares con las cuales posteriormente adquirieron numerosas propiedades en San Antonio, Brownsville y South Padre Island, según la Oficina fiscal de Estados Unidos.

El exsecretario de Finanzas y Jorge Torres también realizaron transferencias a través del banco J.P. Morgan de la ciudad fronteriza de Brownsville, Texas.

“Torres y Villarreal abrieron esas cuentas después de una primera reunión con banqueros del J.P. Morgan Chase en México, donde discutieron la apertura de múltiples cuentas en las Bermudas”, precisa el documento de la Corte del Distrito Sur de Corpus Christi con el número de demanda civil 2:13-CV-294, del cual Proceso tiene una copia.

“Durante la reunión Torres preguntó a los banqueros si era posible que las transferencias bancarias podrían ser borradas del sistema para que esas transferencias no apareciera como enviadas desde México a las Bermudas a través de los Estados Unidos”, precisa el documento oficial.

“Torres también presentó a los banqueros diferentes versiones sobre el origen de los recursos y fondos que serían invertidos en las cuentas”.

El entonces gobernador Humberto Moreira planeó que los fondos saqueados fueran movilizados por los empresarios dueños de medios de comunicación González Treviño y su secretario de Desarrollo Social, ya que Torres López forma parte de la familia López del Bosque, los principales accionistas del Grupo Industrial Saltillo (GIS).

Gracias a que utilizaba ricos empresarios como sus prestanombres, el gobernador Humberto Moreira quería evitar dejar huella sobre su participación, pero cometió el error de transferir el dinero del erario de Coahuila a bancos de Texas a través de una empresa administrada por uno de sus familiares: Constructora Chavana, firma que ganó jugosos contratos de obra pública durante su administración.

Además, Moreira no contaba que sus socios denunciaran a los fiscales estadunidenses su participación, después de que fueron detenidos, ya que si testifican contra el exgobernador les reducirán sus condenas.

El empresario Rolando González Treviño acordó la reducción de pena firmando un acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, donde se detallan las reuniones que tuvo en San Antonio y sobre las transferencias que se realizaron a sus cuentas durante la administración de Humberto Moreira.

Sin embargo, el testimonio que terminará por hundir al también expresidente del PRI será el que rinda su exsecretario de Finanzas, quien presuntamente negoció salir de la cárcel a cambio de testificar contra Moreira.

Humberto Moreira Valdez deberá ser acusado por encabezar la conspiración para lavar dinero robado del erario de Coahuila, cuando terminen las indagaciones que actualmente realizan los fiscales de Texas.