Foto: Tomada de Internet
Para la agencia, el tema de Caro Quintero se ha vuelto personal ya que junto con los narcotraficantes, Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo, fue acusado de participar en el secuestro, tortura y asesinato del ex agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar y su piloto Alfredo Zavala, en febrero de 1985

La prioridad número uno de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) es un viejo conocido de los estadounidenses: el narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero.  Y no, no estamos en 1985. 

Ray Donovan, jefe de la DEA en Nueva York, le dijo al periódico español El País que en el caso de Caro Quintero, se trata de algo personal.

"La prioridad número uno de la DEA es Rafael Caro Quintero, mató a uno de nuestros agentes, Kiki Camarena... también están los hijos del Chapo (Iván y José Alfredo), obviamente, y otros, todos están en nuestra web, pero para nosotros Rafael Caro Quintero es algo personal", dijo el agente estadounidense.

Nacido y criado en el Bronx, con orígenes puertorriqueños e irlandeses, Ray Donovan tiene nombre de tipo duro de televisión. Existe, de hecho, una serie de televisión con ese nombre, sobre una mezcla de antihéroe y "hombre para todo" que se mueve en las cloacas de Hollywood. El Donovan real también ha vivido historias de película, pero la sangre derramada por el cartel de Sinaloa sí es real, las noches de insomnio también, y las obsesiones. La escapada de Joaquín Guzmán terminó el pasado miércoles, cuando un juez de Brooklyn lo condenó a cadena perpetua; pero la batalla de Donovan sigue al rojo vivo: ahora es el jefe de la Agencia Antidroga de Nueva York y Nueva York es el principal hub de heroína de Estados Unidos.

"El cartel del Sinaloa sigue controlando la mayor parte de los mercados de distribución en Estados Unidos. La gente piensa en El Chapo, pero tenemos ahí a Ismael El Mayo Zambada [a quien, junto a Guzmán, se le ha considerado el hombre más poderoso del cartel de Sinaloa], a los hijos de El Chapo, Iván y José Alfredo, también a su hermano. Continúan produciendo metanfetamina, cultivan opio y trafican fentanilo y cocaína a Estados Unidos. El Mayo es el nuevo líder, pero para nosotros hay otra persona muy importante, Rafael Caro Quintero", afirma.

La cara del agente cambia cuando pronuncia el nombre del conocido como el Narco de Narcos. "La prioridad número uno de la DEA es Rafael Caro Quintero, mató a uno de nuestros agentes, Kiki Camarena", dice, "también están los hijos de El Chapo, obviamente, y otros, todos están en nuestra web, pero para nosotros Rafael Caro Quintero es algo personal".

EL CASO CAMARENA

Caro Quintero tal vez sea más recordado por ser la mente maestra detrás del secuestro, tortura y asesinato de Enrique Kiki Camarena, un agente especial de la DEA. Esto lo hizo junto con sus socios de entonces, Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo, ambos en prisión.

Camarena era un agente encubierto de la DEA que ayudó a desmantelar un enorme plantío de marihuana con un valor de 8 mil millones de dólares en un rancho llamado "el Búfalo".

Por órdenes de Quintero, el agente estadounidense fue secuestrado y asesinado en febrero de 1985 junto con Alfredo Zavala Avela (un piloto que apoyaba en el trabajo de Camarena), de acuerdo con el gobierno de Estados Unidos.

Previamente, Caro Quintero mató a John Clay Walker y Alberto Radelat, ciudadanos estadounidenses, confundiéndolos con agentes de la DEA, agregó la agencia estadounidense.

EL ENCARCELAMIENTO

Después del asesinato de Enrique Camarena, Caro Quintero huyó de México pero fue detenido el 5 de abril de 1985 en San José Costa Rica, junto con su novia Sara Cosío Vidaurri Martínez, sobrina del entonces presidente del PRI en el DF, César Cosío.

Al momento de su aprehensión (tenía 32 años) se le encontró un arma chapada en oro con incrustaciones de diamantes, 300 mil dólares en efectivo, joyas por un valor de 1 millón de dólares y dos carros de lujo.

De manera sorpresiva, en agosto de 2013 Caro fue excarcelado del Reclusorio Preventivo de Guadalajara por órdenes de un tribunal colegiado. Días después la PGR obtuvo dos órdenes de aprehensión en su contra: una para extraditarlo a Estados Unidos y otra para que pague 12 años más de prisión que según la dependencia le quedan pendientes en México.

LA ENTREVISTA

En julio de 2016, el veterano capo del narcotráfico le dijo a Proceso que no volvería a dedicarse al narcotráfico y que no era culpable del asesinato del agente de la DEA, cometido en 1985.

"Ni organicé ni secuestré ni maté al señor Camarena (...) Estuve en el lugar equivocado", dijo Caro Quintero en una entrevista con el medio mexicano. Vestido con camisa, pantalón y gorra azules, Caro Quintero aseguró que no era un peligro ni para México ni para Estados Unidos

"Yo no quiero saber nada de narcotráfico, yo quiero vivir en paz y estar en paz, que me dejen en paz", agregó.

Quintero destacó que Guzmán y uno de los últimos grandes capos que se encuentra libre, Ismael el Mayo Zambada, ambos líderes del cártel de Sinaloa, fueron a visitarlo en 2013 a los pocos días de su liberación.

"Él (el Chapo) vino a saludarme, me dio gusto saludarlo, mis respetos para el señor y platicando le comenté que yo ya no quería saber nada de cuestiones ilícitas", señaló.

Con información de Nación 321 y El País