No pocas veces me he referido en este espacio a reseñar la publicación de libros y novedades “La Gaceta” del Fondo de Cultura Económica. Una de las más prestigiadas casas editoriales, no sólo de México o latinoamericana sino de Iberoamérica y claro, inmersa en el tráfago editorial y de cultura mundial. Si algo podemos presumir en México, es esta casa editorial la cual ha tenido esplendor, harto esplendor bajo direcciones con hombres y mujeres muy capaces, encomiendas bien realizadas por el Gobierno del Estado mexicano. Con el cambio de Gobierno en manos del amargado Andrés Manuel López Obrador, el nuevo director va a ser el escritor Paco Ignacio Taibo II. Sí, el mismo que dijo en redes sociales que los empresarios que no apoyaran a AMLO en la campaña presidencial, se atenían a que se los iban a “chingar” y claro, “expropiar sus empresas”. En fin, nada nuevo con los claques seguidores de AMLO.

En la pasada edición de la Feria del Libro del Zócalo capitalino (15 de octubre, inauguración), el escritor Armando Oviedo Romero, siempre crítico, siempre deslenguado, situación que se da sólo cuando uno es libre, me mandó las siguientes palabras bien medidas y como gotas, para retratar lo que vio ese día: “Fui un rato a la Feria del Libro del Zócalo y vi en distintos actos a Paco Taibo hablando de su playera de Kalimán, a Volpi perorando sobre la matanza de octubre del 68… a lectores de cuentecillos breves porque ya nadie lee...”. Certeras las palabras del maestro, nada qué agregar a la perfección y al fiel retrato del nuevo Director del FCE y su entorno.

Pero estos dos números de los cuales hoy me ocupo son, del entonces Director del FCE, del maestro José Carreño Carlón y claro, son de excelente factura los cuales como siempre, son de colección. Ya deben de estar gratis en su edición digital, pero este escritor los sigue disfrutando en su formato “antiguo”, es decir, impreso bellamente en papel. El número 572 está dedicado a “El Fondo y sus filósofos”, número soberbio. El 573 igual, a un tema que a usted y a mi, lector, nos preocupa: este país llamado México. El cuerpo principal de la publicación es precisamente “Construyendo el país que queremos”. En su editorial se lee: “Asumimos que la democracia no es sólo una forma de gobierno, sino una idea social y personal; no es sólo una función de las instituciones públicas, sino que involucra a un amplio rango de relaciones sociales. El Estado sólo puede representar a los seres humanos si estos se encuentran orgánicamente asociados en torno a los asuntos de su interés y comunidad”. Y para desgracia de todos, este tejido social armónico y bien cohesionado, es lo que siempre está ausente en nuestro País.

ESQUINA-BAJAN

Y como siempre, el par de “Gacetas” anuncia las novedades editoriales del FCE. Van algunos títulos que sin duda, merecen nuestra rápida atención y lectura. Al menos a quien esto escribe, se le antojan mucho y de inmediato, pero bueno, hay que ver también la cuestión monetaria, porque ya no son nada baratos los libros del Fondo. Y vaya, qué es barato ahora, pues nada. Se anuncia la publicación del libro “Hombre, Signos y Cosmos” de Darin McNabb, quien nos explica la filosofía pragmática del pensador norteamericano, Charles Peirce. Y es que este Peirce fue llamado en su momento el “Aristóteles de nuestro siglo”. Y yo la verdad sólo había leído de él su pensamiento condensado en un viejo libro también del FCE, algo así como las grandes ideas en filosofía del Siglo 20.

Se antoja también y mucho, una “Iconografía” del maestro Juan José Arreola la cual se editó precisamente por su centenario. Situación que en Coahuila y como todo en cultura, ha pasado de noche. Otro volumen de largo ensayo y pensamiento, es “La Verdad del Mundo Técnico”, de la autoría del pensador alemán Friedrich A. Kittler. Influido por las ideas de Jaques Lacan, Michel Foucault y Friedrich Nietzsche, el filósofo hace una larga disertación sobre la radio, la televisión y el cine, como objetos de reflexión histórica y filosófica. Pero también nos muestra lúcidos textos, según se desprende de su índice, sobre la organización militar, Pink Floyd o el abordaje con suficiencia a Thomas Pynchon o al compositor Richard Wagner.

Y lo anterior en mi particular caso, me interesa harto. Es decir, debo de comprar el libro a la brevedad posible y explorarlo, anotarlo y digerirlo, debido a un texto en proceso sobre ese gran, gran pintor ruso llamado Vasili Kandinski el cual se inspiraba en sus cuadros harto coloridos y expresivos… escuchando a Wagner. Y creo que usted lo sabe: Kandinski acaba de arribar al Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México con una magna exposición a la cual ya fui en viaje relámpago. Kandinski trasladaba o traducía a pintura y color, lo que escuchaba de la obra musical del también gran compositor alemán. Me urge leer este ensayo filosófico. En fin. La nómina de colaboradores del par de números es amplia y de buen calado: José Ramón Cossío, Ciro Murayama, Janine Otálora, Virginia Bautista, Adolfo Castañón, Alberto Constante, Robert Redeker, Homero Aridjis. Puros ases. Busque su número, ya sea impreso o bien, en la red de manera digital.

LETRAS MINÚSCULAS

La lectura nos hace libres y nos libera de esa triste y amarga atadura llamada política de vecindario la cual aquí, es brutal.