GRUPO FÓRMULA.
Es la médico tradicional de los nahuas de Tuxpan que acuden al dispensario de medicina alternativa que inició en 1992 atraídos por los certeros diagnósticos de la mujer.

GUADALAJARA.- Calli tecolhocuateca tochan o la casa de los antepasados, ubicada en el centro de Tuxpan, Jalisco, perderá la presencia cotidiana de su fundadora y actual directora, María de Jesús Patricio Martínez, quien sostiene un exitoso proyecto conjunto con la Universidad de Guadalajara para mantener viva la medicina tradicional y la lengua nahua en esa región del sur del estado.

Es la médico tradicional de los nahuas de Tuxpan y rancherías circundantes, que acuden al dispensario de medicina alternativa que inició en 1992 atraídos por los certeros diagnósticos de la mujer, de 57 años, madre de tres hijos y quien no duda en tortear en el comal cuando tiene visitas en su casa por el puro gusto de presumir el maíz criollo que se cosecha en la región.

Adscrita a la Unidad de Atención a Comunidades Indígenas (UACI) de la UdeG desde 1997, Marichuy -como la conocen todos en el pueblo- comenzó el proyecto del consultorio que con el paso del tiempo se convirtió en un referente en Tuxpan, no sólo entre los nahuas sino en la población mestiza en general.

En ese local daba hasta hace unos días, casi sin faltar, sus terapias alternativas con medicina tradicional indígena, homeopatía, herbolaria e iridología, atrayendo por su eficacia a personas de distintos puntos del país.

Algunos compañeros de la indígena en la UACI recuerdan que a la par de la herbolaria y sus exitosas terapias, Marichuy inició jornadas para preservar la lengua originaria

“Sobre todo fue muy cercana al empoderamiento de las mujeres indígenas, tradicionalmente relegadas, con visitas constantes no sólo a las comunidades y ejidos de Tuxpan, sino al municipio de Cuautitlán de García Barragán, en el ejido Ayotitlán que tiene el núcleo nahua más habitado por la etnia”, dijo Jaime Hernández, quien trabajó en la UACI como abogado de las comunidades nahuas.

Su trabajo comunitario hizo que el año pasado el ayuntamiento de Tuxpan, de donde es originaria, le entregara el galardón al mérito tuxpanense en el área de Ciencia y Cultura, por el trabajo que realiza su casa de salud.

Esa ocasión anunció el interés de crear, en conjunto con varios maestros bilingûes, una escuela en Tuxpan exclusivamente para nahuas dedicada a reforzar y compartir el conocimiento de la medicina tradicional.

Fue de las primeras en sumarse al levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y promover en Tuxpan organismos indígenas y campesinos filiales del Consejo Nacional Indígena, a cuyas asambleas tanto regionales como nacionales e internacionales tampoco suele faltar.

En la misma UACI de la UdeG logró que se realizaran programas como relatorías y memorias logísticas de las actividades del CNI, para tener un registro histórico y en esa labor logró que en muchas comunidades indígenas fuera reconocido su trabajo y el afecto sobre todo de las mujeres, incluidas las wixaritari (huicholas) del norte del estado.

Considerada la heredera del liderazgo de la comandanta Ramona dentro de la estructura del CNI, Marichuy sin embargo ha mantenido siempre un perfil poco protagónico en Tuxpan, donde otros liderazgos son los que han destacado en particular en movilizaciones agrarias.