Las cajas negras

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Artes
/ 10 agosto 2020

Ese país tenía cajas negras por todo el territorio: adentro de las tazas, debajo de la lengua de los perros, en las cafeteras o en sótanos; las más conocidas estaban adentro de los teléfonos, pero curiosamente eran las menos.

Es natural en ese mundo que la gente piense que las cajas negras están en los teléfonos y que solo de allí salen, obvio, los hombres de sangre. Pero no es así. Anoche vi a un hombre de sangre emerger de uno de los bloques de la barda de enfrente. Allí vive un obrero. Así que al ver al hombre de sangre supe que el obrero estaba marcado, ya que previamente había iniciado una tortuosa persecución diaria: recibía cartas en donde lo instaban ya a pagar la luz aún y cuando el pago estuviera hecho; ya para comunicarle que tenía una deuda de impuestos inexistente; ya para notificarle que estaba demandado por haber dejado un perro afuera del parque sin correa, durante dos minutos. Y él no tiene perro.

Es sabido que en ese país, donde los hombres de sangre operan en un sistema ajeno a la corona, sirviendo a intereses oscuros, existe un movimiento contrario. Es una banda de operadores que se ha dado a la tarea de vigilar, y si atisban el nacimiento de un hombre de sangre, están preparados. Lo único que requieren es pescar al hombre desprevenido cuando abandona la caja negra -insertada donde sea- y mientras baja la cabeza para salir, en ese momento le dejan caer encima un puño de sal. Los exterminan como si fueran caracoles, pues esa es la textura de su piel. Omito describir toda la escena de la danza de un cuerpo retorciéndose.

Los hombres de sangre ya tienen dos días en la casa del obrero, deambulan en las habitaciones cuando él sale a trabajar. Seguro siguen tomando fotografías y ya habrán encontrado algunos libros que lo comprometan más para iniciar la extracción, con todas las evidencias documentadas. De acuerdo con mis cálculos, le queda una semana para ser desaparecido.

Así que hoy me atreví a escribir una carta a los operadores, que tienen por estos días, una gran cantidad de trabajo. Son tantas las cajas negras en ese país, que no es posible salvar a todos. He dado cuenta de la situación del obrero. Espero respuesta.

claudiadesierto@gmail.com

Claudia Luna Fuentes. (Monclova, Coahuila, 1969). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2024-2027). Es licenciada en ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila, Maestra en Historia Contemporánea por la IBERO Saltillo y doctora en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario por la Universidad Autónoma de Coahuila.

Entre sus libros de poemas figuran Amenazado y brillante (Mantis Editores, México 2025), Donde la piel (Mantis Editores y CONARTE, México 2019), Carne para las flores, antología personal (Aullido libros, España 2011), Ruido de hormigas (Gatsby Ediciones, México 2005) y Casa de sol (FECA-CONACULTA, 1995). Entre otras antologías, aparece en el Anuario de poesía mexicana (Fondo de Cultura Económica, 2006), en Hacia un azul imposible (CEPE-UNAM/El tapiz del unicornio, 2023) y en Semillas de Nuestra Tierra. Muestra Ecopoética Mexicana (Grupo de Investigaciones Poéticas de la Madre Tierra y Cactus del viento, 2023).

Entre las revistas en las que ha publicado, destacan Southwest review, Dallas TX volumen 109, número 2; la revista de poesía contemporánea de Valencia 21veintiúnversos y Lichtungen, en el apartado Literatura del norte de México. Sus poemas traducidos, se imprimieron en muro en el Instituto Cultural de México en París, acompañando esculturas de Avelina y Alejandro Fuentes Quezada en la exposición Extinción Continua (2021). Fotografías medioambientales y video poemas fueron exhibidos en la Galería Mohammed Drissi, en Tánger (2021). Participó en una mesa literaria y en la muestra de arte visual coahuilense titulada Segar el mar con un poema visual, dentro del 49 Festival Cervantino (2022). Una selección de poemas sonoros trabajados alrededor del poema Piedra de Sol, de Octavio Paz, se dejaron escuchar en el Memorial Marie-José Tramini y Octavio Paz, en el Colegio de San Ildefonso, dentro del Festival Naturaleza y Poesía 2023 organizado por la Cátedra Extraordinaria Octavio Paz.

En junio de 2024 fue invitada por la Universidad de Varsovia a compartir sus procesos creativos. Fue becaria del FONCA, FORCA y PECDA. Parte de su poesía ha sido traducida al árabe, francés, alemán, inglés y polaco. Hasta el día de hoy se desempeña como directora de divulgación científica y proyectos en el Museo del Desierto, de Saltillo, Coahuila, México, donde es integrante fundadora. Parte de su trabajo se encuentra en el portal virtual www.thenatureofcities.com, al lado de artistas medioambientales del mundo y en sus sitios https://claudialunafuentes.com

IG: @clunafuentes

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