Fotos: Jesús Peña
Los ejidatarios advirtieron que de segur así las cosas, bloquearán la caseta hasta que sus peticiones sean solucionadas

Campesinos del ejido La Majada Colorada, municipio de Saltillo, tomaron de manera pacífica la caseta de peaje de la carretera Saltillo-Torreón, para exigir a Caminos y Puentes Federales que deje de utilizar el agua que ilegalmente extrae de la comunidad.

Los inconformes, que por minutos levantaron la pluma con cadenas y candados para permitir el paso de autos como medida de presión, hicieron un llamado a los directivos de Capufe para que les paguen lo correspondiente a 25 años de uso de agua de la comunidad.

“Les levantamos las plumas, así como ellos nos roban el agua, a ver qué se siente que no tengan ingresos. Les pedimos en solidaridad que no les paguen la cuota…”, gritaba Roberto Martínez Daniel, el líder de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala, (CNPA) en el estado y vecino de este ejido, a los conductores que transitaban por la caseta. 

A la llegada del contingente, que portaba una manta y un megáfono, ya aguardaba un grupo de uniformados de la Policía Federal, quienes intervinieron para controlar la situación. “Queremos decirle a Capufe que deje de robarnos el agua, no es  justo…”, dijo Martínez.

‘SE ROBAN MÁS DE 40 METROS  CÚBICOS DIARIOS’

Los afectados señalaron que mientras en La Majada Colorada, ejido donde  la mayoría de sus pobladores son de la tercera edad, no hay agua, Capufe se roba más 40 metros cúbicos del líquido diarios a través de 4.5 kilómetros de tubería, a los legítimos propietarios del agua.  

Martínez Daniel dijo que los pobladores de esta comunidad acudieron desde hace un año ante las autoridades de la Procuraduría Agraria para solicitar que atiendan este conflicto, pero hasta el momento no han tenido respuesta.

Del mismo modo hicieron un llamado al senador Armando Guadiana, por cuyos terrenos pasa la línea de conducción de agua que abastece a la caseta, para que tome cartas en este asunto.

LOS INTIMIDAN

Aseguran ejidatarios que han recibido amenazas por parte Eduardo Goitia, el administrador de la caseta Saltillo-Torreón, si continúan con sus demandas.