Hoy se celebra en México el Día Nacional del Libro y aprovechamos para mostrar a algunos autores locales que han trascendido con su obra más allá de nuestro territorio

El libro es un instrumento de transmisión cultural que a pesar de la tecnología, sigue siendo una herramienta fundamental para el desarrollo de la sociedad.

La lectura es un hábito primordial para el crecimiento y el progreso de las poblaciones, pues no solo educa a los ciudadanos, sino que se crean hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración, recrea y entretiene.

Hoy hacemos un homenaje a los coahuilenses que mediante sus obras nos han deleitado con su palabras e ideas y han puesto el nombre de nuestro estado no solo en las principales librerías y ferias del libro, sino en el gusto de los lectores de este mundo sin fronteras que es la lectura.

Claudia Berrueto

Claudia Berrueto

Además de haber sido ganadora del FONCA en dos ocasiones, en 2009 y 2010, en 2016 ganó el Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer en la categoría Obra Publicada con “Sesgo”, un libro de “muchas vidas y muchas versiones”, como explicó para VANGUARDIA en noviembre pasado, y en el que empezó a trabajar en 2009, pero no terminó sino hasta julio del 2015, cuando lo publicó.

Fue elegido por el jurado integrado por Luis Felipe Fabre, Dionisio Morales y Christian Peña, quienes expresaron en su momento que la decisión se debió a “su aproximación transversal al lenguaje poético: una voz tangencial que asume una poética de la insuficiencia y se articula desde la imposibilidad de la plenitud; poemas que se desvían de la pretensión de permanencia para aspirar a una interminable desaparición”.

Esther M. García

Esther M. García

Aunque es originaria de Chihuahua, la poeta ha residido en Saltillo durante casi toda su vida y gran parte de su carrera se ha desarrollado aquí. 

En sus textos ella explora la feminidad (su feminidad) a partir de sus experiencias personales.

Su más reciente poemario, “Mamá es un animal negro que va de largo por las alcobas blancas” fue ganador del Premio Internacional de Poesía Gilberto Owen Estrada, y en el que presenta otro aspecto de la maternidad, uno más oscuro, del que no se suele hablar. 

Explora temas como el aborto y el filicidio, el trauma post-parto y muchos otros aspectos de las decisiones que toman algunas mujeres y que no siempre resultan aceptables.

Luis Jorge Boone

Luis Jorge Boone

Dos obras del monclovense han destacado en años pasados, “Figuras humanas”, que presentó en al pasada edición de la Feria Internacional del Libro en Arteaga 2017 y “Bisonte Mantra”. El primero es una antología de cuentos con un intermedio de poesía y el segundo una antología puramente lírica.

Colaboró con el escritor Julián Herbert en la realización del libro “El polvo que levantan las botas de los muertos”, donde conviven los relatos de ambos, historias que suceden durante el periodo carrancista de la Revolución Mexicana. El texto de Boone es “Breve fuego de disparos nocturnos”, donde un soldado sufre pesadillas constantes desde su infancia, en las que se ve matando a un grupo de hombres.

Carlos Velásquez

Carlos Velásquez

Originario de Torreón, este escritor hijo de un luchador, es conocido por ser el autor de “La biblia vaquera”, texto de 2011 donde presenta uno de los aspectos de la cultura norteña de México. Es un libro que trasciende la literatura tradicional, por el formato en que se presenta y la interactividad de sus elementos.

También ha escrito los libros “La marrana negra de la literatura rosa” de 2010 y “El karma de vivir al norte” de 2013, inspirado, como muchos otros textos nacionales de los últimos años, por las oleadas de violencia que han asolado al país. Su última obra es “La efeba salvaje”.

Wenceslao Bruciaga

Wenceslao Bruciaga

El periodista lagunero ha escrito para medios como Milenio, Timeout y Noisey de Vice y más recientemente antologó algunas de estas columnas en un texto titulado “Un amigo para la orgía del fin del mundo”, homónimo a la crónica redactada en 2012 cuando cuando el tema del apocalipsis supuestamente vaticinado por los mayas era la orden del día.

El cronista se ha pronunciado de manera cruda y ácida con respecto a la normalización de la comunidad gay frente a las prácticas más heteronormativas, para muestra está su última novela “Bareback Juke-Box”, una historia de ficción, consecuencia de la experiencia personal del escritor.

Julián Herbert

Julián Herbert

El acapulqueño también ha forjado su carrera en nuestro estado, la comenzó con sus estudios en la Licenciatura en Letras Españolas en la Universidad Autónoma de Coahuila.

Desde entonces ha recibido galardones como el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 2003, la Presea Manuel Acuña (2004), el Premio Nacional de Cuento Juan José Arreola 2006, el Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez 2008, el Premio Jaén de Novela Inédita 2011 por “Canción de tumba” y el Premio de Novela Elena Poniatowska 2012.

Es autor, entre muchas otras obras, poemas y ensayos, de las novelas “Un mundo Infiel” y “Canción de tumba”, en el que narra el viaje del protagonista quien, a raíz de la leucemia de su madre, que la lleva cada vez más cerca de la muerte, debe analizar su propia vida desde la infancia, en un ejercicio que lo enfrentará no solo con las relaciones familiares, sino con la sociedad mexicana en general. Su último libro publicado en 2015 fue “La casa del dolor ajeno”.