Foto: Francisco Rodríguez
La señora María Elena de la Fuente dijo a nombre del colectivo que el antimonumento es un acto de resistencia civil pacífica para denunciar la incapacidad de las autoridades de gobierno de garantizar el derecho de las hijas a la justicia

Torreón.- El colectivo de Madres Poderosas, madres y padres cuyas hijas fueron víctimas de feminicidio, colocaron un antimonumento de cruces con los nombres de sus hijas, para recordar que en la mayoría de los casos no han obtenido justicia, los presuntos responsables siguen prófugos y denunciar la “ineficiente” administración de justicia.

María Elena de la Fuente, madre de Ceci Eguía de la Fuente, asesinada en octubre de 2014, comentó que el acto es en memoria de sus hijas, pero también un reclamo de exigencia a los tres órdenes de gobierno.

Foto: Francisco Rodríguez

“Al gobierno municipal, políticas y acciones de una verdadera prevención de la violencia familiar y de género, una exigencia a que sus elementos de seguridad pública actúen profesionalmente en lo que les corresponde hacer, y un compromiso real de reconocer sus omisiones”, comentó.

Al gobierno estatal, leyó en un comunicado, exigir a la Fiscalía de Coahuila un trabajo profesional, transparente y honesto a todo el personal que interviene en las investigaciones, pues denunció que el recorrido está plagado de “ineficiencias, corrupción, negligencia e incompetencia”, así como de una revictimización constante.

Así mismo, al gobierno federal pidieron que se incorpore el feminicidio como un delito federal.

Foto: Francisco Rodríguez

La señora María Elena de la Fuente dijo a nombre del colectivo que el antimonumento es un acto de resistencia civil pacífica para denunciar la incapacidad de las autoridades de gobierno de garantizar el derecho de las hijas a la justicia, así como el derecho de sus nietas y nietos a la reparación integral del daño.

Son 13 cruces de madera con los nombres de las víctimas: Danna Milagros, Karen Arely, Daysy Viridina, Elizabeth, Milagros, Cecy, Berenice, Claudia, Perla, Dalia, Ana Karen, Sharon, Paola Monserra. Además, una cruz más grande con la leyenda “Ni una menos”.

Foto: Francisco Rodríguez

Las cruces fueron colocadas en la prolongación Colón y bulevar Revolución, a unos metros del Instituto Municipal de la Mujer. Los casos abarcan desde 2014.

María Elena de la Fuente mencionó que son solo tres casos de las integrantes del colectivo los que ya están cerrados, pero en los otros los presuntos responsables siguen prófugos, o los procesos avanzan lento o simplemente no hay investigaciones. En su caso, el presunto responsable duró 9 meses en la cárcel, salió libre y recientemente se reabrió el caso.