El evento tiene planeado comenzar el 18 de marzo con una gran cantidad de juegos. / AP
Seis oficiales fueron dados de baja al resultar positivos en una prueba de COVID-19, días antes de comenzar el famoso evento de basquetbol universitario de Estados Unidos

INDIANÁPOLIS.- Parte del perfeccionado plan de la NCAA para realizar el torneo conocido popularmente como March Madness en medio de la pandemia fue cuestionado el martes cuando los equipos comenzaban a alistarse para entrenar en preparación para los encuentros de esta semana.

Un árbitro dio positivo por COVID-19 y esto obligó a que él y cinco otros que fueron a cenar juntos, tuvieran que dejar el torneo.

Su excursión fue en contra de los protocolos que exigen que jugadores y personal coman en sus hoteles, pero debido a que las habitaciones de los árbitros no estaban listas y no tenían comida, autorizaron la salida.

Esto provocó una sacudida en el cuerpo de referees para los encuentros, entre el jueves y lunes se realizarán 52 duelos en distintas arenas de Indianápolis, Bloomington y Purdue. Aunque la NCAA cuenta con suficientes árbitros suplentes, la partida fue otro ejemplo de cómo todo puede salir mal.

“Nunca va a ser perfecto en una pandemia”, reconoció el vicepresidente de la NCAA, Dan Gavitt. “Es una desafortunada y decepcionante circunstancia. Pero no creo que exista una falla que señalar”.

Previamente surgieron dudas después de que el coach Rick Pitino realizó una práctica nocturna con el equipo Iona como parte de los tardíos y sorpresivos cambios que anunció la NCAA sobre los protocolos de pruebas y que primero dio a conocer The New York Times.

Gavitt lo calificó de un “ajuste práctico” y no un cambio mayor.

La NCAA estableció el martes en la tarde como el límite para congelar las llaves del torneo. Posteriormente cualquier equipo que se dé de baja no podrá ser reemplazado y su adversario avanzará a la siguiente ronda. Gavitt indicó que no tenía conocimiento de algún equipo que se tenga que dar de baja.

A pesar de los casos positivo, Georgia Tech se mantiene en el torneo, al igual que Kansas y Virginia.